Por Alfredo Yáñez Carvajal (alfredoy)
Amables lectores: Al regresar de mi gestión gremial cafetera, encuentro que la actual crisis financiera o económica, es mas grave de lo esperado. Hace unos meses, escribí se avecinaba una grave turbulencia en las economías del mundo, pues no solo existían problemas de liquidez sino de confianza. Así era de sencillo y hoy aceptamos que Bush con su apoyo económico, nacionalice la banca y no sea simplemente una acción de rescate.
En 1929 existió el famoso “crack” de Wall Street y provocó cambios muy importantes en el control de las economías por parte de los estados. Se conocían los datos más relevantes de cada país y así se tomaban las medidas económicas, con la oportunidad necesaria, para prevenir otras crisis. Hasta ahora este conocimiento económico de los estados ha funcionado bien y cuando se han producido situaciones complicadas llegaron las soluciones oportunamente, produciendo el menor traumatismo posible.
La crisis actual, tiene las características de virulenta, porque se ha perdido parcialmente, el conocimiento de algunos datos económicos, como aquellos derivados de movimientos financieros internacionales, por canales secretos, oscuros o bastante opacos para el conocimiento del estado, llamados “Paraísos fiscales”.
Estimo además, que la formación impartida en las facultades de economía y escuelas de negocios, en los últimos 20 años, son responsables parcialmente de la actual situación. En algunos planes de estudio, se eliminó como materia obligatoria: “Historia de la Economía”. ¿Para que estudiar el pasado? Muy sencillo, el pasado casi siempre vuelve y en todo caso, de él siempre se aprende. Algunos economistas clásicos, como Keynes, Smith o Marx, son citados cuando conviene, pero no se conoce lo que decían. Así nos imaginamos que Keynes y Smith sostienen lo mismo que los monetaristas y Marx es solo cosa de comunistas.
Decía con claridad Keynes: “La ley natural, es superior a la ley humana. La economía esta regida, por una mano invisible y el estado debe intervenir en ella, controlando y administrando a través de la inversión y gasto público”. Con estas pocas palabras, definía Keynes, el economista más importante del siglo XX, su interés en dotar a unas instituciones gubernamentales nacionales e internacionales, de poder, para controlar la economía, en épocas de crisis o recesión.
En un muy lucido análisis, Harold Meyerson, del Washington Post, decía: “Nos encontramos situados entre dos periodos. El primero donde se decía, que el mercado no se equivocaba y que el gobierno no puede estar en lo cierto y el nuevo orden, donde las bolsas y el poder financiero, ejerzan un rol menos importante y los gobiernos un papel más relevante”.
Esta nueva situación se está dando, pero será un parto de los montes: “Doloroso y prolongado”, pero para tranquilidad de las economías: “Exitoso”.
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Alejo Galvis
octubre 15, 2008
Primero que todo me permito felicitar al autor del artículo, y decirle que en estas épocas de amarillismo en los medios de comunicación, es complicado leer textos con argumentos válidos y de peso como los anteriormente expuestos.
Desafortunadamente los Colombianos siempre vivimos en una crisis financiera, y esta con epicentro en la primera potencia mundial es una más que se suma al mar de problemas que nuestro país afronta.
Lo que queda por esperar es que se pueda llegar a una pronta solución, para que todas las economías del mundo puedan llegar a la ansiada estabilidad que tantos analistas económicos sueñan.
Ojalá que se sigan escribiendo artículos de esta calidad.
sbasgomez
octubre 15, 2008
A mi modo de ver el artículo tiene una muy buena orientación, pienso que cada nación debe tratar de solucionar su crisis económicas con los medios que se adecúen a sus modos de producción y a su sistema. Dicen que quien no conoce la historia está obligado a repetirla. Un muy buen artículo.