Por Alejandro Galvis (alejogalvis)

Con la reciente elección del candidato Demócrata, Barack Obama, catalogada como histórica al dar como resultado el primer presidente de raza afro-americana que llega a la oficina oval, se espera una oleada de cambios en Estados Unidos, y a la vez en todo el mundo, porque como quedó demostrado en la crisis económica, lo que ocurre en el país más poderoso se siente en todos los rincones del mundo.
Habiendo dicho esto, hay que preguntarse qué le espera al principal aliado Estadounidense en América Latina. Han sido ocho años de mucha cercanía entre los gobiernos de ambas naciones, con un apoyo como nunca antes se había visto para combatir problemáticas como el narcotráfico, la erradicación de la droga, entre otros fines que “benefician” a ambas naciones.
Con el cambio de partido político que sufre el poder en Estados Unidos a partir de Enero del 2009, unido al incremento y mayoría de los escaños Demócratas en el Congreso, no es un misterio saber que a Colombia le vienen tiempos complejos, para poder establecer excelentes relaciones como las que se tuvieron con los Republicanos en la Casa Blanca.
A la embajadora de Colombia en los Estados Unidos, Carolina Barco, le va a tocar “conseguir nuevos amigos”, tal y como lo expresó en una entrevista reciente a un medio de comunicación nacional, para poder demostrar en el país del norte los adelantos que Colombia ha venido teniendo en los últimos años. Sin embrago, tras de cotudo con paperas, El gobierno Colombiano se ve envuelto en numerosos escándalos, que dificultan aún más la situación para los próximos cuatro años. Entre los escándalos, por cierto, bastante mencionados en los últimos días, están los famosos “falsos positivos” del ejército, que ya cobró las cabezas de numerosos militares de muy altos rangos en el país. Se le suma la denuncia de The Human Right Watch, bastante polémica, que se ha convertido, según dicen algunos analistas, en una cuestión personal.
En fin, lo único seguro es que Colombia no dejará de recibir un apoyo de Estados Unidos, porque sin importar el color de piel en Washington o el partido en el Congreso, Colombia es el único aliado incondicional que le queda a Norte América en una zona en la que el Socialismo se ha aferrado para no irse, aunque lo que es seguro, es que el apoyo y la ayuda económica en muchos proyectos como el plan Colombia se va a reducir, sin dejar de mencionar al muy reconocido TLC que ya se veía lejano con la administración Bush y el Congreso Demócrata, pero ahora ya ni se puede ver.
El cambio que Obama prometió a los estadounidenses durante toda su campaña y por el que millones de personas votaron por él, parece que se va a llevar a cabo en Colombia también, aún sin necesidad de los votos de los colombianos. Definitivamente donde manda capitán….
Fotografía ©2007-2008 *Omega300m
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Alejo Galvis
noviembre 13, 2008
Gracias “Ktica cardozo” por el comentario. Qué bueno estar de acuerdo en el tema.
ktica cardozo
noviembre 11, 2008
Muy Interesante tu articulo y totalmente cierto lo que dices, felicitaciones:D
Alejo Galvis
noviembre 8, 2008
Muchas gracias “Alejo Y” por participar, interesantes aportes.
Invito a todos los lectores a opinar sobre este importante tema en el futuro cercano de Colombia.
Alejo Y.
noviembre 7, 2008
Es totalmente cierto, el cambio se aproxima para Colombia, asi mismo comparto que las relaciones no se terminaran entre las dos naciones; pues Colombia es quizas el unico aliado incondicional que queda en el lado sur del continente.
Solo queda esperar que tanto el gobierno como la embajadora, se esfuercen para lograr muy buenos dialogos con Obama y de paso se pueda presionar el famoso TLC, que de pasos se convirtió en algo necesario para colombia y que con la apertura económica de otros paises y la demora de la aprobación, esta empezando a causar un gran problema dentro de los distintos gremios del país.
Excelente articulo