Por Lumiph
No se trata en que tengamos una “muerte digna”, sino de tratar de que, sea cuanto sea el tiempo que dure nuestra vida, sea una vida digna.

Más allá del morbo con el que una cadena televisiva inglesa transmitió en pleno tiempo Navideño y de Adviento, el pasado miércoles díez de Diciembre, el documental “Derecho a morir”, que mostró en detalle el suicidio asistido de Craig Ewert, de 59 años, más allá de ese morbo se encuentra, no un debate, sino el encuentro con el lado más humano, tierno, misericordioso de cuantos se pueden experimentar: el dolor y el amor.
Este señor, Craig Ewert sufría de una enfermedad neurológica degenerativa e incurable que lo llevó a utilizar el servicio de suicidio asistido de la asociación suiza Dignitas en Septiembre del 2006.
En estos últimos años se ha hablado mucho de la “muerte digna” como solución a cualquier enfermedad que no tenga cura y que, por lo general, deje a las personas postradas en una cama. Pero jamás se habla de una vida digna. La vida, sea cual sea su estado se puede vivir de una manera digna, de una manera santa, más aún cuando se sufre una enfermedad.
Mi papá sufre de insuficiencia renal crónica, por lo cual sus riñones nunca volverán a trabajar bien, pero él recibe asistencia médica adecuada y se dializa todas las noches y creánme, tiene una vida digna, a pesar de que esté sentenciado a depender de una máquina para poder vivir, a pesar de que nunca podrá meterse en una piscina o en el mar, a pesar de que ya no puede tomar en las fiestas, a pesar de que sufre, a menudo, de dolor abdominal, a pesar de todo, repito, tiene una vida digna. Porque, a la verdad, en medio de una enfermedad sí hay otras opciones a la muerte, sí se puede decir “sí” a la vida, sí a un tratamiento adecuado y pro-vida, sí a la enfermedad, sí al dolor mismo. Sólo en medio del dolor se puede ver al Crucificado con unos nuevos ojos, con los ojos de que aún en el dolor yace el amor.
Y el punto no es tanto que la persona sufra de alguna enfermedad incurable, sino que la persona considera que esa enfermedad le hace valer menos que los otros seres humanos. La cultura occidental, el mundo occidental, para orgullo de Nietzche, considera como basura y estorbo al que no es como todos, al que está enfermo, al que es especial. La cultura occidental les quita toda salida, de tal manera que consideran que lo único que pueden hacer para evitar sentirse menos es suicidarse, buscar dizque una “muerte digna”.
Ojalá volviera el tiempo en el que una enfermedad era deseada, aún pedida, por el creyente; el tiempo en que una enfermedad era la oportunidad de parecerse al Crucificado, era la oportunidad para ofrecer amor. Porque esa gente no pensaba como lo hace el mundo occidental, pensaba como Dios lo hace.
Al negocio de mis papás a veces va un niño especial. Se llama Oliver y evidentemente, sufre. ¿Se imaginan ustedes preguntarle a ese niño: “¿quieres que te matemos porque eres especial?”?, ¿qué creen que les dirá el pequeño?. Seguramente los mirará con unos ojos extrañados y les preguntará: ¿Y yo qué te hice para que me odies tanto?”. Ese niño no pedirá la muerte, pedirá siempre la vida. Y saben él porqué, bueno, porque simplemente ese niño no piensa como adulto, sino como niño, lo que me hace recordar esas palabras del Señor: “Si no os hacéis como niños…”. Pese a su enfermedad Oliver tiene una vida digna y lo que es más importante aún, él es feliz.
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oedp91
diciembre 18, 2008
en mi opinion, existe una manera digna de morir, bien sea d manera natural o asistida, no podemos asegurar la existencia d una fuerza divina q nos retribuira el sufrimiento en la tierra, de exo es absurdo pensar q por aber sufrio (en el caso d q exista una vida despues d esta existencia terrenal) tendremos asegurado un luar en el “cielo” o loq sea en q creamos. Ademas, existen enfermedades q degeneran las capacidades humanas al punto d q el recionamiento pasa a ser tan infimo q no podemos responder a ningun estimulo, no ay conciencia, ni amor, ni pasion, ni vida!, en ese momento ya estamos muertos, no podemos expresar nada, a duras penas pueden distinguir lo q ven o escuchan, es una agonia prolongada saber q el todos los seres qeridos viven rien y sufren sinq uno pueda estar a su lado para compartir o ayudar, yo, personalmente, vivo porq me acompaña gente maravillosa en la q confio, mis familiares y amigos, el dia q los pierda y a la ves pierda la capacidad d poder establecer nexos similares cn cuanqier otra persona, ese dia peidiria la muerte, porq la vida seria algo banal, estaria yo solo (dios no cuenta), sin ningun apoyo q me inspire para seguir cn mi vida y superarme.
creo q me desvie muxo, pero creo q alcance a dar a entender mi punto d vista, la vida solo existe cuando se puede vivir, al lado qienes amamos, yo no creo q en el cielo LUMIPH, creo q cuando morimos dejamos este mundo y la unik forma d trascender es ayudando a las personas cercanas, creo q mi vida eterna reposa en su memoria, y en la d toos los q me acompañaron, se q en mis amigo deje uella en sus recuerdos y vidas, q los fuimos felices juntos y con eso me vasta. por eso, cuando ya no puea compartir mas recuerdos ni cambiar mas vidas para bien, ese dia morire en paz, ya no tengo mas q acer. . .
sbasgomez
diciembre 18, 2008
No se la verdad si una enfermedad pueda ser la oportunidad de ver al “Crucificado”, pienso que el hecho de sentirse identificado con Cristo puede ir mas alla de situaciones de alto riesgo como una enfermedad terminal, aunque si acepto que la mayoría de las personas, incluyendome, necesitamos de una situación complicada pera acordarnos de que Dios esta con nosotros.
Por otro lado, considero que las personas tienen la libertad de elegir seguir viviendo cuando estan padeciendo enfermedades degenerativas, en esos momentos, hay muchos elementos que pueden influir en la decisión que se llegue a tomar, pero considero que lo mas importante es la voluntad de aquel que está padeciendo, los preceptos morales , eclesiales o los deseos de las personas cercanas quedan relegados a un segundo plano.
Alejo Galvis
diciembre 18, 2008
“Lumiph”, lo felicito por el artículo y por sus sólidos puntos de vista, sin importar de que le gusten o disgusten a otros.
Qué bueno tener temas de esta clase para discutir. Independientemente de ver a la eutanasia como un proceso que otros tomaron para poner fin a su sufrimiento, hay que pensar que cualquiera de nosotros está expuesto a una enfermedad terminal degenerativa y cada uno debe evaluar qué haría para superar esta situación.
Para terminar, hay una frase que es de mi agrado y pienso que se acopla muy bien a la discusión: “La vida no será la fiesta que queremos, pero mientras estemos en ella, debemos bailar”.
Lumiph
diciembre 18, 2008
Está bien, IMAK, yo respeto sus puntos de vista. Gracias por aportar sus pensamientos y experiencias con respecto al artículo de mi autoría, lo mismo que a Juan David. Ojalá algún día pueda explicar de una mejor manera lo que yo considero sobre todo eso de la enfermedad y otros temas bastante interesantes de por sí. Me parece que no le voy a echar más leña al fuego, cuando hay planteamientos tan delicados no se pueden discutir de esta manera, puesto que serían objeto de tergiversaciones, malinterpretaciones e incomprensión; esto se debe hablar cara a cara. Espero algún día tener esa oportunidad. No deje de buscar la información que le dí en el primer comentario.
Gracias una vez más a ambos.
IMAK
diciembre 17, 2008
Para todos,este es el concepto de eutanasia:
El término eutanasia deriva del griego: “eu” (bien) y “thánatos” (muerte). Es todo acto u omisión cuya responsabilidad recae en personal médico o en individuos cercanos al enfermo, y que ocasiona la muerte inmediata de éste con el fin de evitarle sufrimientos insoportables o la prolongación artificial de su vida. Cabe destacar dos datos relevantes: para que la eutanasia sea considerada como tal, el enfermo ha de padecer, necesariamente, una enfermedad terminal o incurable, y en segundo lugar, el personal sanitario ha de contar expresamente con el consentimiento del enfermo. Actualmente, se distingue del término ‘muerte digna’, que consiste en el otorgamiento de medidas médicas paliativas (que disminuyen el sufrimiento o lo hacen tolerable), de apoyo emocional y espiritual a los enfermos terminales.
Sr Lumiph, como pudo leer a NADIE le obligan a decidir.
Su forma de ver la enfermedad, me inquieta, osea que para ud tener gripa o dengue es una OPORTUNIDAD?
En la antigüedad, aguantaban dolor por que no había forma de evitarlo, en la antigüedad , no mataban a las personas físicamente, las enviaban a cuarentena, las aislaban para evitar que contagiaran demás.
Sr, Cristo no es medicamento, es admirable como las personas ofrecen su dolor Dios,pero le repito Cristo no es medicamento, y por mas que ud se lo ofrezca, el no le quitara el dolor, sin embargo, sigo sin entender como estar enfermo y aguantar dolor es una OPORTUNIDAD.
Dios dijo, no mataras, y aun así la iglesia ha matado varios ,por causas realmente poco justificadas.
Ya se que no hizo este articulo para debatir, por eso no espero respuesta, sin embargo me sorprende algunos de sus puntos de vista.
JuanDC
diciembre 17, 2008
Imak, el concepto de muerte digna puede variar en cualquier persona, por ejemplo en mi caso, mi muerte digna seria cuando tenga la conciencia tranquila de que he realizado mis sueños en vida. Pero me gustaria hablar mas en el tema que planteaste anteriormente, que es la muerte en cautiverio o secuestro. Te advierto imak, que no tengo una poscicion clara frente a la muerte en cautiverio, por eso preferia reservarme mi opinion y mas aun pedirte a ti o cualquier columnista de censura20, un articulo sobre la muerte en cautiverio, me ha causado bastante intriga este tema.
Lumiph
diciembre 17, 2008
…y se me olvidaba, el artículo no era para crear “debate”, aunque es plausible que se dé, sino para mostrar que aún en medio del dolor yace el amor, y que la enfermedad, a los ojos de la fe, es algo bello…
Lumiph
diciembre 17, 2008
Gracias a Juan Carlos, Juan David y a IMAK por opinar.
Para empezar a mí sí me parece que la “muerte digna” sea un tema sobre el cual sí se puede responder con un sí o con un no, y no hago alusión a que esa decisión deba ser tomada al momento mismo de morir, sino, del hecho simple de estar de acuerdo con eso o no. Nadie está diciendo que haya un “clamor por la enfermedad”, a lo que me refería era que antes, tener una enfermedad (sí se tenía, no era que se la pasaran buscando virus y bacterias para infectarse) era una gran OPORTUNIDAD, porque tener salud es don, pero no tenerla también lo es, y sobre que la gente lo pidiera o no en esa época, creo que hace falta mirar varias biografías, como la de Santa Teresa de Ávila, sólo por dar un ejemplo.
Ahora, sobre lo de la parálisis completa o la muerte neuronal, creo que esos casos son casos independientes y que por ende no se pueden hablar de forma general; en mi opinión se debe estudiar cada caso y aplicar lo que dice la Iglesia sobre los mismos.
Sobre que las personas puedan decidir si morir o no, solamente les recuerdo algo que dijo Dios: “No matarás” y ese matar incluye la vida de la persona misma, no exclusivamente la de las demás.
Y sí IMAK a las personas SÍ las obligan a elegir, o al menos, ellas mismas se obligan a eso, porque el punto es que las personas están tan aferradas al pensamiento occidental, que si algo les pasa, sienten que se les cae el mundo y de una: “quiero morir, mátenme”, o más sutilmente: “quiero una muerte digna, por fa”. Sobre soportar el dolor, nadie por sí solo puede sobrellevar el dolor, por nuestras propias fuerzas limitadas es imposible, pero no pasa eso si se ve todo con los ojos de la fe, “todo lo puedo en Cristo que me fortalece” y “en mi debilidad brilla la fortaleza de Cristo” dice San Pablo. Pero no, el mundo ya nos mató la fe, ¡qué pena!. No me parece que los médicos tengan que decidir por mí, y la opinión médica, es sólo eso, una opinión. Repito, miren lo que realmente dice la Iglesia sobre estos puntos.
Sobre lo que le sucedió a su primo, realmente lo siento muchísimo, y preferiría abstenerme de opinar sobre el caso.
Ahora en cuanto a la preguntica retórica que usted hace, por favor IMAK, yo no soy masoquista, y herirme para sentir dolor va en contra de lo que creo y afirmo; pero vaya que he tenido que pasar por cosas difíciles, vaya que sí IMAK. Y no, la muerte de los secuestrados no es digna, pero al menos, no la conocieron por sus propias manos.
Gracias a todos una vez más por opinar.
IMAK
diciembre 17, 2008
Sr Lumiph :Creo que que tiene un mal concepto sobre muerte asistida “eutanasia” a nadie le obligan a elegir, se lo puedo asegurar!
Las personas que eligen esto es por que ya no soportan el dolor!
por que la vida que están viviendo , ya no es digna!y hasta los mismos médicos son conscientes que no es, ellos pueden decidir , si seguir luchando o simplemente darle fin a su sufrimiento.
Mi primo, le dispararon en la columna, diagnostico: cuadraplejia, el dijo que se quería morir, los médicos le dijeron que no,no solo porque en Colombia no esta aprobado, sino por que a pesar de lo que estaba sufriendo el podía seguir viviendo y tener una vida digna.
El señor Craig Ewert, como ud dice tenia una enfermedad incurable!
no existía un tratamiento pro-vida! y ÉL decidio morir.
Asi como otra persona puede no hacerlo.
Se que no va con el tema, pero ud dijo “Sólo en medio del dolor se puede ver al Crucificado con unos nuevos ojos, con los ojos de que aún en el dolor yace el amor.” y con todo respeto me atrevo a preguntarle ¿ud se infringiría dolor para ver el crucificado con otros ojos?
Sr JuanDC no sabe cuando, ni como va a morir, y mucho menos sabe si sera una muerte digna, cree ud que un secuestrado que muere ne cautiverio tiene una muerte digna? Pudo haber tenido una viva digna, pero no murió dignamente.
JuanDC
diciembre 17, 2008
Una muerte asistida no es una muerte digna, vivimos una vida digna para tener una muerte digna.
jkrincon
diciembre 16, 2008
Mmm, buen artículo, sin embargo, su punto de vista no es completamente acorde con el mio.
Para empezar, no tengo una opinión sentada con respecto a la eutanasia, sin embargo, creo que al igual que el aborto y otros cuantos temas más, existen muchas variables que se deben considerar. Entre más pienso y analizo estos tópicos, más me convenzo de que no se pueden responder con un simple “Si” o “No”.
Especialmente, hay un parrafo que me concierne bastante:
Si, el mundo occidental tiene ciertas concepciones que se han degenerado, sin embargo, en su evolucion ha roto con tradicionalismos corrosivos que se traían de antes.
No creo que el clamor por la enfermedad sea la respuesta, desde un principio…¿Para que esperar a estar enfermo? Si se puede amar y ayudar, hasta mejor, estando sano.
Ahora, los dos casos que usted nombra son bastante graves (siento especialmente el de su padre, persona maravillosa), sin embargo, hay situaciones en los cuales la persona pierde su calidad de humano: muerte neuronal, paralisis completa, y muchas otras enfermedades que condenan a la persona a una vida extremadamente limitida. Ni siquiera pueden disfrutar los pequeños detalles de la vida.
Ahora, dejo muy claro, no se si estoy de acuerdo con la eutanasia, pero si se que me inclino a la opcion de las personas para elegir, el tener esa capacidad no solo colabora con la libertad sino con la integridad de la persona, del control de su propia vida.
En un caso más sencillo, estoy totalmente de acuerdo con usted: Hay que fomentar la vida digna. Desde las cosas que son trabajo del gobierno (educación, salud, seguridad) a las cosas personales (relaciones inter-personales, tolerancia, cultura) se debe fomentar una mejoría en la sociedad y en la relación con las personas.
Al final de todo, como lo nombra Guillo en su artículo (citando a GABO): La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla.
Un saludo Lumi