
Parte I de varios artículos sobre la droga en Colombia.
Mi abuelo traumatizó a todos sus hijos de por vida, maltrató a mi abuela y perdió su fortuna, todo bajo los efectos del alcohol. Después de varios años de trago y cigarrillo, ha perdido completamente su mente.
El mejor amigo de mi tio ha sufrido constantemente por problemas provocados por el cigarrillo. Mi tio, después de 35 años de fumar, lo dejó al sentir sus efectos tan cerca.
Mi mejor amigo se fuma un porrito semanal. Lo hace encerrado en su casa, sin hacerle daño a nadie, sólo a sí mismo.
Ahora yo pregunto ¿Cuál tiene más derecho de seguir con su adicción?
El tema de la legalización ha sonado bastante recientemente. La guerra contra el narcotráfico se está perdiendo, al menos eso dicen varios políticos e intelectuales reconocidos que se reunieron a hablar sobre el tema en Brasil.
En lo personal, quiero llevar el asunto un paso más adelante: la guerra está perdida.
No importa los avances del gobierno en seguridad democrática, la droga sigue nutriendo a las guerrillas y a los otros actores que pertenecen al negocio. La crisis económica no los afecta, el narcotráfico es, probablemente, el negocio más rentable actualmente.
En ese orden de ideas, me parece frustrante que nuestro presidente, con su pasión habitual, le pida a su bancada (mayoría, por cierto) que se oponga a cualquier tipo de legalización e, incluso, tumben la ley que permite la posesión de dósis personal.
Señor Presidente, las cárceles están llenas, y se seguirán llenando, de personas que no necesitan un castigo, sino ayuda médica.
La referencia política era importante para llegar a lo siguiente: Es necesario que dejemos de tratar a los adictos como delincuentes. Consumir droga es una adicción. Al igual que el borracho que va a Alcohólicos Anónimos, el drogadicto necesita ayuda especializada, necesita una mano amiga, una sociedad dispuesta a ayudarlo, no un gobierno que busca criminizarlo y castigarlo.
Además, la ayuda debe venir por voluntad del mismo enfermo. El proyecto que plantea la bancada uribista busca llevar a rehabilitación obligatoria a todos los portadores de dosis personal que sean detenidos. ¿Creen, sinceramente, que algo así va a funcionar? Si asociamos la rehabilitación con una imposición autoritaria del gobierno, entonces vamos a perder cualquier posibilidad de ayudar a aquellos que lo necesitan.
El problema no se soluciona a la fuerza.
Pero, el asunto va mucho más alla de la terquedad de un mandatario, la situación es universal.
El narcotráfico no es rentable simplemente porque la geografía colombiana es propicia para el cultivo de la droga. El negocio, como cualquiera, se alimenta de la demanda, y más si hablamos de un producto cuya calidad es digna de exportación.
Colombia es productora, pero no somos los consumidores, o al menos no los principales.
En todo caso, mi intención no es hablar de los obstáculos políticos o legislativos. Yo quiero hablar de la sociedad incoherente que critica a los drogadictos, pero considera común emborracharse hasta perder la conciencia, o fumar varias cajetillas de cigarrillos en un mismo día.
El primer argumento contra la legalización es la libre distribución de la marihuana y la cocaína (las dos drogas consideradas en la discusión), lo que provocaría una degeneración en nuestros jovenes y terminaría por condenar las futuras generaciones de colombianos.
Noticia de última hora: los jovenes ya tienen fácil acceso a la droga. La prohibición termina siendo una forma de ocultar lo que ya es una realidad: la droga se consigue muy fácil, es consumida por muchas personas y la adicción se ha esparcido.
Todo el mundo tiene acceso al alcohol, es muy fácil conseguir un cigarrillo y lo mismo pasa con las drogas. El que se atreva a negar eso, que me explique porque me han ofrecido desde los 12 años todo lo anteriormente mencionado.
Entonces, la idea, de que si algo está prohibido no se encuentra, es falsa.
Ahora, les propongo lo siguiente: legalizamos la droga, le ponemos impuestos, publicamos letreros que digan “consumir es perjudicial para la salud” y le apostamos de una buena vez a un proyecto educativo de prevención efectivo y ambicioso.
Yo no tomo, no fumo y, a pesar de la gran curiosidad que me causa, no consumo droga alguna. Mi abstención no es por miedo a la prohibición, o por posibles problemas con la ley (soy menor de edad). Mi decisión es producto de una buena educación y sentido común.
Desde pequeño mi mamá me mostró los errores de mi familia para analizar a fondo las consecuencias de consumir cualquiera de los productos ya mencionados. En ningún momento me lo prohibió. Mi mamá confiaba en que apelando a mi sentido común iba a lograr que me alejara de todo vicio, y lo logró.
Por eso, el proyecto preventivo debe empezar en las casas. Los padres deben poner todas las cartas sobre la mesa, hablar claro con sus hijos, decirles los pro y los contras, en vez de refugiarse en un prohibicionismo que despierta más curiosidad que miedo.
La droga, el alcoholismo, la adicción al cigarrillo son realidades latentes que no pueden ser ignoradas. Los niños deben comprender que no vivimos en un mundo inocente y puro. Les aseguro que el golpe con la realidad es mucho más amable si es dirigido por los padres. No debemos permitir que el primer contacto con el mundo real que tienen los infantes sea en la calle, deben ir preparados.
El segundo punto para que la prevención sea eficaz es en las escuelas. Por supuesto, estamos en un país donde la educación pública inferior es una basura, y la superior es el hogar de la clase media-alta colombiana que no puede pagar universidades privadas de lujo, pero desean tener un aprendizaje digno.
Sin embargo, el cambio es posible. Necesitamos una reforma educativa que invierta en las futuras generaciones. Cuando tengamos un sistema educativo que otorgue las mismas posibilidades a millonarios y pobres por igual, tendremos una prevención efectiva.
Cuidado, Colombia se ha enfocado tanto en la guerra que nos hemos olvidado que la solución está en un pueblo educado.
A grandes rasgos, he expuesto los cambios necesarios en nuestro país para combatir la drogadicción y las otras adicciones, en otro artículo me preocuparé por los enfoques más técnicos de la legalización en Colombia.
Ahora, el argumento más fuerte contra la dosis personal es el origen de la droga misma. El consumo está permitido, la producción no, por consiguiente, todos los que compran droga están financiando al narcotráfico.
Entonces, cabe preguntarnos, ¿la mejor solución es prohibirlo? De nuevo, les pido disculpas, pero esto necesita un artículo aparte.
Regresando nuevamente al hilo conductor de este artículo en especial, quiero recordar una historia que mencionaba Diego Arango durante el debate sobre la penalización de la dosis personal.
En su elocuente intervención, el señor Arango nos comentaba como su único hermano había sufrido una degradación impresionante por culpa de su adicción a las drogas. A pesar de tener hijos y una familia por la cual responder, la adicción fue más poderosa y terminó viviendo en el cartucho. Después de mucha lucha y sufrimiento, el señor Arango logró sacar a su hermano de la enfermedad y hoy día es un miembro ideal de nuestra sociedad. Para enfatizar su punto a favor de la penalización, Diego Arango le preguntó a su hermano su opinión sobre el tema, quién respondió que la prohibición era necesaria pues “(…)a mi me tuvieron que prohibir que yo siguiera adelante”.
Triste y delicada historia, sin duda. Pero, aprovechando la emotividad dedicada al tema por el señor Arango, permitan que les narre una historia muy cercana a quien les escribe:
Mi abuelo era una de las personas con más dinero en Norte de Santander. Inteligente, caballero y sagaz por naturaleza, era lo que se podría llamar un hombre ideal. Se casó a muy temprana edad (como era tradición por esa época) con una de las mujeres más admirables que he tenido el placer de conocer. De este matrimonio salieron cuatro descendientes.
A medida que el tiempo pasó, el temperamento violento de mi abuelo causó graves daños en toda la familia, traumatizó a sus hijos y cometió barbaridades contra su esposa. Todo esto impulsado por una droga aprobada en la sociedad.
Después de separarse, siguió siendo victima de la droga en cuestión y en unos pocos años todo su capital se esfumó. Él que antes era un gran hombre ahora ya no tenía un centavo, estaba quebrado, sin familia y peor aún: sin felicidad.
Actualmente vive en un ancianato, casi sin conciencia de su propia existencia y con serios problemas de salud ocasionados por haber fumado y tomado hasta el cansancio.
Todo por una gran influencia del alcohol y el cigarrillo, dos drogas legales y ampliamente difundidas en la sociedad.
Finalmente, a lo que quiero llegar es lo siguiente: Todos los extremos son malos. Pero también existe la moderación, el tomarse un traguito con los amigos puede ser comparado con el porrito semanal de mi mejor amigo (no lo acompaño, no aguanto el olor).
Colombia, por el amor a Dios, nuestra selección es patrocinada por Águila. ¿Saben cuantas muertes y cuanto dolor se ha causado por borrachos que no se controlan? Tantos que ya nos hemos vuelto insensibles a esto, incluso, lo hemos aceptado en nuestra cultura.
En mi opinión, debemos aceptar que existen drogas, y hacer lo que hacemos con el alcohol, el cigarrillo, el café, el té y todas las sustancias psicoactivas que son legales: prevenir.
Para empezar a solucionar el problema, debemos comprender que existe un problema. Penalizar la dosis personal es simplemente ignorar el problema.
[Jkrincon Fuera...por ahora]








Alejo Galvis
abril 16, 2009
Este tema ha sido bastante discutido en este y en otros artìculos anteriormente. Es bueno que la juventud del paìs opine sobre este, que al fin y al cabo es LO QUE NO HA PERMITIDO EL PROGRESO DE COLOMBIA, LAS DROGAS, solo para que lo tengamos en cuenta.
Mi punto de vista ya ha quedado claro en anteriores comentarios, por lo que mi intenciòn ahora es reflexionar sobre algunos puntos.
1. Como el cigarrillo y el alcohol son legales en nuestro paìs, ¿es eso excusa para decir que se legalice la droga? En la noticia se acepta que el alcohol y el cigarrillo son adictivos y acaban con la vida de la persona, y aun asì, se propone que el gobierno aplauda el consumo de la droga, otro adictivo, por el que tristemente es renonocida Colombia en el mundo entero. Serà que asì como nos reconocen por la calidad de nuestro cafè, se quiere que nos reconozcan por la calidad de droga, que triste. No quiero que mi gobierno, dè carta blanca para algo que va en detrimento de mis compatriotas.
2. Las armas tambièn son “fàciles” de conseguir en este paìs, pero eso no quiere decir que el gobierno tenga que legalizar su venta libre a cualquiera que quiera un arma, como se hace en Estados Unidos, en donde por cierto, esa legalizaciòn no ha dejado màs que muertos en universidades y escuelas. Para eso es que sirve la legalizaciòn de este tipo de productos, que en vez de ayudar a la sociedad de un paìs, lo degradan y terminan por destruìrlo.
3. La ayuda que tanto claman algunos, y que quieren que proporcione el gobierno, està bien que la pidan, porque al fin y al cabo los adictos tienen un problema, pero que se diga que hay que legalizar, para luego pedir ayuda, es algo ilògico, que en lo personal no puedo entender, pero que estoy seguro, no tiene lògica alguna. ¿Què acaso no serìa mejor brindar ayuda sin legalizar un producto que tanto daño causa en la poblaciòn colombiana?.
Todos los que leen este artìculo seguramente hemos vivido el duro yugo que la droga le ha proporcionado a Colombia por muchos años, por lo que a veces hay que pensar mejor lo que se propone, porque en muchas ocasiones el remedio puede ser peor que la enfermedad, y este es uno de esos casos.
jkrincon
abril 20, 2009
Hola Alejo,
Muchas gracias por su comentario.
En el punto 2 de su comentario comete una falacia similar a la de Lumi, le pediría que leyera mi respuesta al comentario anterior
Sobre el primer punto, quiero centrarme un poco.
“En la noticia se acepta que el alcohol y el cigarrillo son adictivos y acaban con la vida de la persona, y aun asì, se propone que el gobierno aplauda el consumo de la droga, otro adictivo, por el que tristemente es renonocida Colombia en el mundo entero”
Primero, no quiero que el gobierno lo aplauda. ¿Acaso el gobierno aplaude el alcohol? ¿Acaso el gobierno aplaude el cigarrillo? ¿Acaso legalizar implica aplaudir el consumo? ¿Acaso legalizar es poner expendios en todos los colegios?
Mi punto era que, si el alcohol y el cigarrillo han sido combatidos más eficazmente con programas de frente que con la prohibición, algo similar puede suceder con la droga.
Mi ataque es a la prohibición como medio de prevención. Negar y ocultar el problema nunca es la solución. Debería considerarse otras alternativas más efectivas, mas comprensivas y mas solidarias.
Saludos.
Alejo Galvis
abril 24, 2009
Hola “jkrincon”,
Le agradezco por su respuesta, pero aun asì, con todo respeto, tambièn se cae en una falacia, que es la que exponen los defensores de la legalizaciòn, en la que se asocia el hecho de que hay elementos como el alcohol y el cigarrillo, para justificar la legalizaciòn de otro adictivo como la droga.
Una medida “solidaria” no puede ser excusa para aceptar como normal algo que daña a la sociedad colombiana, y el hecho de que se vean otros adictivos, no puede ser lo que excuse la inclusiòn de otro agente nocivo.
De nuevo gracias y lo felicito por plantear este tema de tal relevancia para todos. Saludos.
Lumiph
abril 16, 2009
…entonces la lucha está perdida, y como, según dicen, no puede ser ganada, entonces tenemos que unírnos? …quizá esté solo, pero no, yo prefiero no caer en el camino fácil, yo prefiero seguir luchando contra la droga, contra la dosis personal, contra la legalización… estoy de acuerdo con que los drogadictos no son delicuentes y que necesitan ayuda médica, sicológica, y toda la que se les pueda suministrar, ¿pero de ahí a acolitarles la droga? …es decir, ¿no es irónico? queremos que reciban ayuda para que DEJEN de ser adictos y sin embargo se pretende, al mismo tiempo, decirles que pueden SEGUIR DROGÁNDOSE con su dosis personal …en últimas ¿cuál se pretende?, ¿que dejen de ser adictos o que lo sigan siendo?, con una propuesta se apuesta por lo primero, pero con la otra se apuesta por lo segundo… vuelvo a preguntar ¿no es irónico?…
Que los jóvenes, digo jóvenes, pero en realidad es cualquier persona, tenga acceso fácil a las drogas no significa en sentido alguno que tengamos que legalizarles la droga. Y es verdad, si se legaliza se estaría ofreciendo la droga como una especie “comida rápida” que llegaría a mucha más gente que a la que está llegando sin ser permitida …yo no me imagino a mis alumnos y alumnas de primer grado (cuando sea rector)a la hora de la salida de clases hablando con un tipo bien vestido y toda la vaina y que ése les esté ofreciendo droga… y no poder hacer nada porque se supone que es legal la droga… yo me pregunto cuántos de esos niños no se drogarán… ¡Vaya mundo feliz!
Volver la droga legal por extensión llevará a legalizar la producción (y no me digan que no), y lo más irónico es que los primeros en ser beneficiados con todo eso son las farc… que triste que después de todo el daño que nos han hecho, que le han hecho al país, se les premio con semejante regalo: “Señores de las farc, la droga es legal, vayan y comercialícenla, es más, coloquen sus propias marcas y sus propios sabores, innoven maneras de drogar, saquen empaques con propagandas interesantes, vamos, ahora ustedes son legales, el país los premia, felicidades, pueden seguir haciéndole daño a Colombia, pero esta vez con el beneplácito del país; les olvidamos los miles de muertos y asesinatos, secuestros y extorsiones”.
¿Realmente queremos eso?
jkrincon
abril 20, 2009
Lumi, con todo el respeto que usted merece, su texto entero incurre en lo que se conoce como Falacia por ignorancia.
Primero, dejo muy en claro que no es una ofensa, ni lo estoy llamando ignorante. La falacia por ignorancia es cuando se habla de situaciones hipoteticas que no conocemos o, simplemente, suponemos.
Vamos por partes.
Sobre el primer parrafo de su texto, usted ha planteado perfectamente la ironía que quería hacer notar con mi texto: Somos una sociedad inconsistente.
Por supuesto que es irónico, pero, si se detiene a pensar un momento, es lo mismo que pasa con los alcoholicos y con los fumadores. Queremos que se mejoren, que dejen de hacerlo, pero nuestros canales de televisión y periódicos se mantienen con comerciales de las industrias tabacaleras y cerveceras. Muy bien dicho Lumi, que ironia!
El segundo aspecto que usted toca, es donde entra la falacia por ignorancia y se mete un poco con el tema de mis proximos artículos.
Legalizar la droga, no es simplemente decir “Si, es legal, vendanla” y listo el asunto.
La legalización vendría con fuertes medidas de restricción, la producción sería manejada por el estado (no por las FARC) y se elaboraría un sistema de leyes, normas, y programas para evitar la amplia difusión de la droga. Así como se tiene ahora con el cigarrillo o el alcohol, pero incluso más severo.
Legalizar no es volver la droga “comida rápida”, y allí es donde usted incurre en una falacia.
Por supuesto, el panorama que usted plantea es desalentador y preocupante. Pero, quiero pedirle que se detenga un poco a pensar como sería un verdadero proceso de legalización antes de suponer un futuro muy poco probable.
Legalizar es quitarles a las FARC una de sus principales fuentes de ingreso, no aceptar lo que han hecho.
Gracias por su comentario, y pido excusas si fui un poco severo.
Saludos.
Lumiph
abril 20, 2009
…creo que lo hice otra vez, ¿no?, me déjé llevar por la emoción en vez de pensar más claramente las cosas y de documentarme claramente antes de opinar… no me sentí ofendido de todos modos por lo de “falacia por ignorancia” juan, de hecho es bueno que me lo haya dicho un amigo en vez de un desconocido… les pido disculpas a todos por la falta de tacto y de criterio en mi primera opinión… espero no se vuelva a repetir…
JuanDC
marzo 31, 2009
Tiene razon en varias cosas david y me causa bastante impresion la parte de la legalizacion en una guerra. Pero tenga en cuenta que el gobierno puede sacar una ley para prohibir la produccion por parte de grupos ilicitos y solo hacer legal las empresas que puedan tener la tecnologia y la fuerza de produccion necesaria, y PENALIZAR la compra de la droga a empresas que no sean estas o legalizadas por el gobierno.
A que me refiero, que no es que yo tambien pueda cultivar marihuana en la parte de atras de mi casa, que el gobierno certifique empresas para hacer esto, que les de la autorizacion. A esta empresa se le compra droga legal, si se la compra al jibaro de la esquina estan apoyando la financiacion de grupos terroristas y por ella a este tipo de personas SI se les penalizaria, osea que la droga tendria, PUNTOS DE VENTA AUTORIZADOS, ya sean tiendas dedicadas a su expendio o bares y discotecas.
Ahora si a ud le preocupa el tema de como diferenciar a una persona que tenga dosis personal o un EXPENDIO de drogas, es bastante evidente si esa persona tiene lo reglamentado o un expendio completo.
Ud me dice que como el estado se enrriquecera magicamente, yo le digo que si fuera magico no tendria de que preocuparme, porque si el negocio de la droga es tan bueno y al gobierno le entra TANTA plata por este, prefieren ponerle mas atencion al negocio que a los desplazados, eso es una realidad evidente NO ES MAGIA.
Ahora, ud dice que el mercado puntual de los narcos es el internacional, UD TIENE TODA LA RAZON. Pero si grandes empresarios se vuelven pioneros en este tema y al gobierno le interesa tanto, el gobierno va a preferir gastar tanta plata como pueda en quitarle este monopolio a la guerrilla y sin contar con el aviso social del proposito, SI UD COMPRA DROGA EN UN LUGAR NO AUTORIZADO, APOYA LA FINANCIACION DE GRUPOS TERRORISTAS. Muchos colombianos asi sean adictos, estan sedientos de paz y preferiran comprarla legal.
Es verdad, puede que se desate una batalla por el control del mercado, es un punto que no habia analizado y en el que me gusto su enfasis, pero cuente que tenemos las de ganar, tanto economicamente, como socialmente, con los ingresos de la legalizacion habria suficiente dinero, para dejar sin plata a las farc y si estas no pueden satisfacer el mercado intero, MUCHO MENOS EL EXTERNO, y esa plata que nos entra se puede tambien aprovechar para la vigilancia por aire, mar y tierra de la exportacion ilicita de la droga.
David todo lo que ud y yo decimos que no se ha hehco es un ideal, pero si no llevabamos acabo nuestros ideales, para que carajos los pensamos, para que carajos nos matamos la cabeza amando lo que considerariamos soluciones a nuestros problemas. No es que mi forma de ver la legalizacion sea muy utopica porque si no yo tambien criticaria la suya en el punto en que con privatizarla no lograrmos un gran avanze, yo he pensado la mia y en el punto en que se la digo a ud no trato de imponersela, doy mi punto de vista para que la gente tambien la analize y si considera que ese punto es valido, que es posible lograr algo, en ese punto, mi ideal, se vuelve una realidad.
David O.
marzo 31, 2009
Canal su panorama post legalizacion es demaciado ideal como para que funcion.
Ud esta tomando como si solo por legalizar en Colombia el gobierno se enriqueseria magicamente pero hay que aceptar que el mercado interno es el que menos les interesa a los narcotraficantes, es muy obvio que su mercado es el norteamericano y el europeo.
Ademas en la guerra, no es presisamente una solucion el que ambos exploten los mismos recursos, sino que la guerra se transfiere al control del recurso, entonces la guerrilla no tendria que preocuparse por esconder sus cultivos y sus laboratorios sino que lo podrian hacer a la luz del dia y frente a los ojos del mundo… (el contrabando se realiza en su mayoria con mercancia legal y no por eso es menos problematico)
Incluso es mas facil imaginarse un panorama en la que el ejercito y la guerrilla lucharian en las carreteras por robar y controlar la mercancia del bando contrario… Holanda no dejo de existir porque no se encontraba en guerra cuando la legalizo
JuanDC
marzo 30, 2009
David, parta del principio de que mi libertad llega hasta donde llega su libertad, por ende si yo estoy fumandome un porro de marihuana, no me pueden hacer nada, por que ud y muchas personas critican la droga por su condicion de ser danina para la sociedad, pero a mi no me pueden inculpar por lo que yo podria hacer si por lo que yo HAGO. Por ende, cada quien es libre de hacer lo que quiera con su cuerpo y con su vida.
Ud dice que no nos entraria dinero por la droga, si empezaramos a hacer seguimiento de la droga, generamos EMPLEO, le quitamos PODER a la guerrilla y aparte tenemos una entrada en el PIB suficiente para brindarle a los colombianos un plan de regeneracion no solo de la droga, DE TODO. Asi, evitamos que cada que una persona compra drogas, apoye a los grupos ilicitos.
Nuestra actual politica de que yo puedo consumir pero que no la puedo producir es una total farsa!. Solamente el gobierno se queda con su sustento para combatir a la guerrilla y dejan felices al pueblo. La legalizacion es un temor de la sociedad, como lo mencione antes, hace 50 anos era tambien de temor y de meido darle poder politico a las mujeres. Las pugnas sociales deben superarse, o es que Holanda ya dejo de existir por la legalizacion?
Tomáz
marzo 30, 2009
Y para debatir sobre un problema es vital conocerlo primero, puedo asegurar que la mayoría de los enemigos de la droga (tombos, congresistas, etc.) jamás la han probado y no tienen argumentos de fondo para contraponerse a ella, más allá de sus moralismos pseudoideológicos.
Excelente nota compa, un saludo.
David O.
marzo 30, 2009
Es lo que ud dice canal.. el alcohol y el cigarrillo son legales y no por esto se les ayudara a los que a estas sustancias llaman vicio.. porque todo cambiaria legalizando la droga.. solamente haria que estos viciosos sean legales.. no menos viciosos.. y aun asi, despues de todo este panorama de legalizacion no se acabaria la guerra, ni habrian magicamente mas recursos para rehabilitaciones.. solo estariamos los dos bandos peleando por el mismo sustento.. que al final es solo un panorama muy miserable me parece…. es como si nunca hubieran visto lo que paso en africa con los DIAMANTES DE SANGRE..
Es obvio que modificar la moral a la mitad de la guerra puede dar ciertas ventajas pero eso es lo que termina acarreando los crimenes contra la humanidad
JuanDC
marzo 29, 2009
Al igual que todos no creo ser el único, desde muy pequeño mi tío fue una persona muy decente, un abogado en progreso y hasta donde yo recuerdo en su buen estado, una persona que vivía bien y mantenía su familia, hoy en día, la droga lo dejo sin nada. No puede acercarse a sus hijas y debido a tantos inconvenientes, personas tan cercanas a mi familia como mis primas, han pasado 15 anos y no las conozco, todo eso ha pasado por un gobierno que ignora completamente la situación de mi tío y millones de drogadictos en este país. Porque prefieren pelearle a la nada antes de ayudar a la gente. El toro se agarra por los cuernos y no se evade el problema. Una legalizacion provee de suficiente dinero para incluir en un plan de salud, un medio de regeneracion y ayuda a los adictos y no solo los drogADICTOS, a los ALCOHOLICOS a los FUMADORES COMPULSIVOS, a todos. LEGALIZACION.