Por Sbasgomez
El sábado pasado en Medellín, la selección colombiana de fútbol cayó [una vez más] derrotada, en esta ocasión por su similar de Chile, que con un juego no muy vistoso logró, fácilmente, “empacarnos” cuatro tantos y nos hizo el favor de regresarnos a la realidad, alejando definitivamente nuestras las probabilidades de llegar a Sudáfrica 2010.
La selección Colombia no fue efectiva en la cancha, se cambió de campo de juego para ver si el ya conocido empuje paisa lograba un resultado diferente, pero al parecer el único campo que funciona en el país es el sector agrario [en las cuentas de nuestro querido gobierno]. Los noventa minutos transcurrieron cargados de las mismas jugadas, los mismos intentos fallidos, y los jugadores que dispuso el técnico Eduardo Lara no demostraron la voluntad necesaria como para, al menos, igualar la determinación de los chilenos.
La tristeza embargó a los cerca de quince mil (15.000) aficionados que asistieron al Atanasio Girardot para ver el remedo de equipo con el que contamos. Había rabia, de las tribunas bajaban con furia insultos para el entrenador y el cuerpo técnico, el tiempo pasaba, los errores aumentaban su número a la par con el marcador chileno y los que nos quedamos en casa, viéndolo por televisión, teníamos la misma expresión de desdén de hace 10 años, cada vez que juega el combinado nacional.
Y es que desde el mundial de Francia, en 1998, la selección colombiana ha quedado relegada de este acontecimiento mundialista, tan importante para muchos, irrelevante para otros, 3 veces seguidas: Corea-Japón en 2002, Alemania en 2006, y ahora Sudáfrica. [Cifra que nos preocupa a muchos que quisiéramos verla, aunque sea, viajando a representar las ilusiones desgastadas de, y cito a Vladdo, “El país más feliz del mundo”].
Quizá sea mala suerte, [¿La misma mala suerte con la que contamos en la aprobación del referendo?, Por ahora quizá sí, vaya sarcásmo]. Ahora, puede que sean los problemas técnico-tácticos de los que tanto hablan los periodistas deportivos, pero que ni ellos ni ningún entrenador en el país han logrado solucionar. Otros pueden hablar de la actitud de los jugadores, de lo correctas o no que sean las listas de convocados para cada partido… En fin, hay una infinidad de problemas que prefiero omitir y dejar a su criterio.
A fin de cuentas, tanto a los jugadores, como a periodistas, técnicos e hinchas, nos correspondió ver el campeonato del mundo por nuestra señal de televisión preferida, porque este no ha sido nuestro año, una vez más.







jkrincon
octubre 21, 2009
Somos el país del último momento…¿habrá alguna eliminatoria en la cual nos clasifiquemos con antelación? Lo dudo, porque sólo cuando estamos presionados y cuando ya se acaban las oportunidades es que nos acordamos de jugar bien, de la urgencia…Colombia no ha vuelto al mundial por falta de previsión y de trabajo constante.
David O.
octubre 14, 2009
Esto me recordo tantas veces que ud ponia en facebook la frase de apoyo hacia la seleccion, y yo con una combinacion de realismo y sevicia le recordaba qe nuestro historial no nos permitia esperar demaciado. A pesar de todo debo decir que tambien mantenia la ilusión de que fueramos al mundial, y tuve que perderlas frente a Uruguay y Chile. Solo se concluye que el colombiano es terco y no aprender facilmente una lección.
sbasgomez
octubre 14, 2009
Eran ilusiones remotas, la verdad siempre las he tenido, no puedo luchar contra eso… Al final, es un poco gratificante pensar que a pesar de la adversidad, siempre existió apoyo.