El que la hace, la paga.
Por Alejogalvis
Vivimos en un país en el que conseguir dinero por medio de actividades ilícitas es muy fácil. Desafortunadamente, son estos “trabajos” los que mayor rentabilidad dejan, generando que personas necesitadas acudan a ellos para ganarse la vida, aplicando la estrategia del poco esfuerzo y cuantiosa recompensa.

Este es el caso de un hombre que llegó a inspirar incluso una telenovela, transmitida en el horario de mayor sintonía en un canal nacional. Si, me refiero a David Murcia Guzmán, un sujeto que logró tener todo lo que quiso y volverse multimillonario de la noche a la mañana.
Este individuo vivió la gran vida aprovechándose de los ahorros que familias enteras le confiaron, para que este se dedicara a lavar dólares y a amasar una fortuna de valores exhorbitantes, pocas veces vistos en el país.
Este criminal fue condenado el pasado Miércoles 16 de Diciembre a cumplir una pena carcelaria de 30 años y 8 meses, la más alta que ha sido impuesta en el caso DMG. El gobierno nacional confirmó su clara decisión de entregar a Murcia a manos de las autoridades de la Justicia Norteamericana.
En el histórico fallo hace la aclaración de que Murcia deberá pagar su condena en Colombia, y en el caso de ser extraditado, deberá volver al país luego de responder en el extranjero por sus delitos para cumplir con la pena nacional. Además de las décadas que le esperan de prisión, también debe pagar una multa de 24.850 millones de Pesos, una cifra irrisoria si se compara con los 4 billones que alcanzó a captar.
Un factor que el Juez cuarto especializado, José Reyes, tuvo en cuenta y recalcó en la lectura del fallo, fue la maquinación fraudulenta y conciente que Murcia tuvo de sus actos. Un hombre cuyo patrimonio no pasaba de 50 millones de Pesos y que trabajaba humildemente en su pueblo, terminó siendo un magnate de 2.260 millones de Pesos, dineros que en su mayoría no tuvieron un respaldo legal, y que a la final se volvieron pruebas cruciales para llegar al dictámen del fallo proferido al señor Murcia.
La ambición de este hombre fue en contra del Estado, desequilibrando su economía y afectando a miles de colombianos que perdieron sus ahorros y se quedaron literalmente en la calle. Es preferible tener poco, pero poder caminar con la frente en alto, sin deberle nada a nadie, que tener mucho, pero estar escondiendo todo y terminar finalmente en la prisión.










Te dió duro Murcia ¿no? Igual que a todos a los que les funciona ser legales en un país de extremadamente privilegiados y extremadamente excluidos y marginados (pertenecientes principalmente al primer grupo). Ud cuenta la tragedia de todas las familias que perdieron sus ahorros, pero los perdieron cuando cogieron a Murcia, no por culpa de él. Cuente también las historias de quienes finalmente pudieron mejorar su vida gracias a su ‘inversión’, quienes pudieron comprar una casa sin tener que vender el alma de tres generaciones para pagarla tres veces. Es más, ¿no había un despliegue gigantesco para devolver esos dineros a esas sufridas familias? Murcia hizo una resistencia bandidesca a un orden financiero que si se ha apropiado de ahorros de miles de familias y lo sigue haciendo. El negocio bancario es un aparato que se alimenta de los esfuerzos de sus usuarios de manera descaradamente usurera, pero esos si nos son una vergüenza para el país y el mundo ¿verdad? Esa si es gente ‘decente’. Este tipo es un héroe popular colombiano como lo es Pablo Escobar, con las sutilezas, transgresiones, desprecios y prejuicios que caen sobre éste último.
Por favor, mientras miles de ladrones de cuello blanco en los puestos públicos se estén robando los recursos de más de cuarenta millones de colombianos este país no tiene autoridad moral para condenar a una persona como David Murcia.
Sr. “Mockinpott”, a mi sí me ha funcionado eso de ser legal en este país, como le ha funcionado a la mayoría de colombianos que no podemos defender una actividad delictiva, porque le cuento que esa pendejadita de Murcia le costó a las arcas del Estado una billonada, pero no creo que eso le importe a alguien como usted que le dice “héroes” a Murcia y a la joyita de Pablo Escobar.
Los verdaderos héroes son los millones de colombianos que madrugan a partirse el lomo trabajando para ganar mucho menos de lo que Murcia robó, pero que no están lloriqueando por las injusticias sociales o peor aun, implorando la aparición de un Robin Hood criollo que cometa ilícitos para mejorar la situación de otros.
La comercialización de Narcóticos es un negocio demasiado rentable para muchos colombianos, y las “ganancias” que deja son envidiables, mayores incluso a las que dejó DMG a algunos ciudadanos que alcanzaron a devengar activos, pero no por eso yo voy a defender alguno de estos ilícitos o a quienes los cometen. Yo también repudio los desfalcos hechos al Estado por los delincuentes de cuello blanco desde los mismos cargos públicos, pero no por eso puedo excusar las acciones de Murcia, como si la comisión de un delito le diera luz verde a los demás para seguirlo haciendo.
No menosprecie la “autoridad moral” de colombia, mejor preocupese por la suya, porque le confieso que soy colombiano y me siento con toda la autoridad moral de reclamarle a David Murcia Guzmán por estafar a miles de ciudadanos en mi país, a los ladrones de cuello blanco por desolar las arcas del Estado y a usted por defender a un criminal que no tiene excusa alguna de hacer lo que hizo, porque gracias a Dios no he tenido que robarle un centavo a ningún otro compatriota, porque yo creo en que las cosas pueden mejorar por el camino recto, en el que no se necesitan ciudadanos corruptos o legitimadores de la corrupción, sino colombianos honestos que le metan el hombro para trabajar limpiamente por esta Nación. Mientras que existan individuos como usted que se vivan quejando de una realidad social complicada y de la clase política dirigente, a este país le va a resultar muy difícil salir de donde está. Lo invito señor a que en lugar de ser un obstáculo para Colombia, comience a ser parte de la solución.
Gracias.
No entiendo tu agresividad en la respuesta. Quice exponer las complejidades del contexto del cual salió Murcia (y Pablo Escobar) frente a tu recia defensa de la ley y el orden. Creo que la instauración de órdenes corruptos genera respuestas adversas como lo es el fenómeno DMG y su “heroización”. No entiendo sus acusaciónes hacia mi de legitimar la “actividad delictiva” de Murcia y no creo que quejarse por las injusticias sociales sea “lloriquear”; la gente privilegiada que no ha sido víctima de esas injusticias (como ud manifiesta serlo) es la que evita esas quejas para mantener ese privilegio, así sea a costa del sufrimiento de los sometidos. La acusación que menos comprendo es la de ser “obstáculo para el país” (¿?), pero te dejo con tu ira de haber sido cuestionado (la ira es como tomarse un veneno esperando que mate a otro, decía Shakespeare) Mil gracias por contestar.
Nota del editor: este es el artículo #200 publicado en Censurados: Cero.