La auto-comprensión Europea

Posted on enero 15, 2010 por

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Por Alejandra Ortiz Ayala

(cc)musicaymas [Javier Chaurán]

El propósito de este ensayo es demostrar cómo el encuentro de Colón con el nuevo mundo, no fue más que la autoafirmación de Europa como centro. A través del choque con esos otros desconocidos, invitaré  a una reflexión algo incomoda para los americanos, quienes no podemos evitar hacer juicios de valor  en este proceso de apropiación de los colonizadores Europeos,  pero este,  es quizás uno de los puntos que pretenderé resaltar, Colón y su proyecto son hijos de su tiempo.

Para identificar como Colón, y en general Europa, entendieron a este mundo desconocido y  sus habitantes, tendríamos que saber cuáles fueron esos conocimientos previos, las expectativas y deseos que impulsaron este viaje; es claro que no fue un proyecto fruto del capricho de un hombre ambicioso, fue un plan pensado con rigurosidad, respaldado con la autoridad de la ciencia de su momento, “Colón parece haber sido un lector consagrado a la búsqueda de argumentos para justificar su proyecto,[1]” cartógrafos, geólogos y astrónomos serian sustento de la existencia de una ruta marítima que los llevaría a la isla de las especias, al paraíso terrenal, a la tierra del oro, a la India.

Estos imaginarios Europeos serían cruciales al momento de comprender el nuevo mundo, ya que suponen una verdad previa, no hay cabida al misterio ni a la  contingencia, hay solo una  verdad, la verdad Europea; es oportuno rescatar que Colón se consideraba el mensajero de Cristo, quien tendría la misión de expandir la fe cristiana sobre la tierra y consideraría cualquier medio, hasta el más violento a quien se resistiera.

Esto es a grandes rasgos el contexto de Colón, quien vivió la época de transición entre la edad media y la modernidad, donde la fe cristiana seria motor principal de los viajes expansionistas, y fue la clave legitimadora de los medios a los que se acudieron en la apropiación del nuevo mundo, “comprender supone entonces un acto de apropiación, un proceso de transformación de lo desconocido en algo familiar, de incorporación y de domesticación, al igual que de reconocimiento de lo extraño.”[2] , claramente Colón tendría que traer a esos otros a sus marcos referenciales, para hacerlos reales. Este es el proceso de autocompresión, donde busco en los otros,  a mí mismo y elaboro una autoridad para hablar de estos,  “gente muy hermosa los cabellos no crespos salvo corredios y gruesos, como sedas de caballo, y todos de la frente  y cabeza ancha”[3], “no les conozco secta ninguna, y creo que muy presto se tornarían  cristianos”[4], estas y muchas otras citas de los diarios de Colón muestran su intento por describir eso desconocido atribuyéndole cualidades subjetivas para poder hacerlos suyos.

“Colón solo encuentra adjetivos del tipo malo­-bueno, que en realidad no nos enseña nada: no sólo porque esas cualidades dependen del punto de vista en el que uno se coloque, sino también porque corresponden a estados momentáneos y no a características estables, porque vienen de la apreciación pragmática de una situación y no del deseo de conocer.”[5]

No existe entonces un interés por conocer  al otro en sí mismo,  es casi una incapacidad y seria ahistórico exigir que estos comprendieran al otro como igual,  viendo tantas diferencias, “ su convicción siempre anterior a la experiencia”[6] ,  estaban desnudos, por lo tanto no tenían cultura , no tenia secta como la de ellos , entonces eran vírgenes de espíritu, no sabían escribir, por esto no tenían conocimientos , daban el oro a cambio de nada, entonces no tenían naciones de valor, no tenían nada , todo esto con referencia a ellos , sus  interlocutores , quienes de antemano tenían una verdad que justificar , y solo a través de lo opuestos construyeron al nuevo mundo y se afirmaron a sí mismo como dueños.

Para muchos puede ser un problema de valoración, donde los deseos de afirmar esas prenociones, que no están en capacidad de cuestionar, limitan su interpretación, poniendo todo a su favor  reforzando su idea de superioridad e invisibilizando a los otros.  Puede ser cierto, pero tendríamos que comprender antes, y sin intención de justificar los abusos cometidos, Colón y muchos de estos exploradores estaban haciendo una misión de índole comercial con expansión Cristiana que legitimaba su acción  y muy a pesar de lo que pensemos hoy, tuvieron éxito. Por ejemplo, Magallanes asesinado por los nativos de lo que hoy conocemos por Filipinas, es una de las islas mas católicas del mundo, esto es en realidad lo más curioso del proceso de colonización, su éxito innegable.

La autoridad de la ciencia, el poder de los objetos, la apropiación de los otros en las “ceremonias de nominación”[7] , la religión son algunos de los  elementos que contribuyeron a la construcción de Europa y América, donde los nativos fueron vistos como miembros del paisaje , y en su momento deshumanizados y tratados como objetos por ser diferentes al orden natural, ese orden natural producto del proceso de comprensión de los otros ,que supone a su vez la auto comprensión y reafirmación de Europa como superior.

Y es pues el éxito y la realidad del eurocentrismo parte de la historia americana, donde los nativos de hoy tendríamos que escarbar entre las ruinas,  lo que quedó de nuestros orígenes, pero es triste saber, que aun tenemos ese legado del europeo, el paradigma del color de piel, la noción de inferioridad y superioridad, la negación a conocer y reconocer lo diferente, teniendo hoy las herramientas históricas para hacerlo. Tomaré por ultimo la voz de los latinoamericanos y compartiré con Octavio Paz la siguiente frase:

“El latinoamericano no tiene esencia, tiene historia”.

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[1] Mauricio Nieto y Tomás Martín, 1492: el “descubrimiento de Europa y la comprensión del Nuevo mundo”. Documento CESO n 99 Universidad de los Andes, 2005.  pp.11

 

[2] Mauricio Nieto y Tomás Martín, 1492: el “descubrimiento de Europa y la comprensión del Nuevo mundo”. Documento CESO n 99 Universidad de los Andes, 2005.  pp.7

[3] Cristóbal Colón. Los Cuatro Viajes. Testamento. (Primer viaje) Alianza Editorial, 200.pp.30

[4]Cristóbal Colón. Los Cuatro Viajes. Testamento. (Primer viaje) Alianza Editorial, 200.pp.38

[5] Tzvetan Todorov. La Conquista de Ámerica: el problema del otro. 1982. pp.46

[6] Tzvetan Todorov. La Conquista de Ámerica: el problema del otro. 1982. pp.29

[7] Tzvetan Todorov. La Conquista de Ámerica: el problema del otro. 1982. pp.37

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