
Por Jkrincon
En teoría, el congreso es un noble ideal. Supuestamente, nuestros congresistas son los mejores representantes de todos los colombianos; son personas honestas, inteligentes, y que están al servicio del pueblo, jamás actuarían por intereses personales o movidos por influencias ilegales. En teoría, el congreso es Colombia.
Lástimosamente, el congreso no es Colombia. La política, de por sí, no es Colombia. Nuestras oportunidades, las oportunidades de los menos favorecidos, han sido bloqueadas por entidades políticas que han sido dominadas por la corrupción, por influencias de grupos ilegales, por favores. Las maquinarias políticas parecen estar muy cómodas con la idea de que lo que importa es conseguir votos, sin importar los medios. Y el problema esque cuando se le resta importancia a los medios, se abre la puerta para que se utilicen prácticas indeseables.
Una de las candidatas de Fajardo lo dice mejor: la política es una mierd*.
Por eso es entendible que en Bogotá nos encontremos con graffitis que promueven el abstencionismo con frases como “nuestros sueños no caben en sus urnas”. Han sido sus urnas por mucho tiempo. Sólo hay que recordar el frente nacional, que por creer que en Colombia sólo habían pensamientos azules y rojos, terminaron agudizando la violencia. Y la situación de Colombia es de dar miedo. Hay una gran cantidad de zonas de nuestro país donde los grupos armados, los narcotraficantes, las bandas, y los mismos políticos ejercen presiones para que las personas voten por miedo, no por convicción.
Los políticos son felices cuando logran convertir las elecciones en un circo, una payasada que tiene que ver con todo menos con ideas. Y como usualmente lo que importa es quién logre montar el mejor espectaculo, los medios pierden relevancia, la plata se recibe de donde venga. En últimas, cuando los que ponen el dinero cobren sus favores, los políticos los podrán pagar tranquilos: como nunca hablaron de ideas, nadie les puede reclamar que hagan barrabasadas.
Sin embargo, y como dice Fajardo, es hora de dejar de quejarse. Los políticos son los que toman las decisiones más importantes del país, así que es momento de tomarnos el poder, y de montar a personas verdaderamente comprometidas con Colombia, con el noble ideal de un gobierno por y para el pueblo, no por y para los millonarios e ilegales.
Mañana son las elecciones al congreso, es nuestra oportunidad de renovarlo. Usualmente sería pesimista al respecto de las elecciones, pero el 2010 es diferente, en estas elecciones han llegado un grupo de personas con una mentalidad de cambio y con principios muy fuertes. La selección Colombia, y todo el movimiento de Compromiso ciudadano impulsado por Sergio Fajardo, se basa en un principio básico: la honestidad, la transparencia y la dignidad deben ser los pilares fundamentales de las campañas que aspiran a llegar al congreso, si no nos aseguramos de que la campaña debe ser limpia, jamás podremos exigir un congreso limpio.
Los candidatos de Compromiso ciudadano pasaron por un proceso de purificación importante. Todas las personas que pertenecen a las listas, son gente que ha debido demostrar no tener nexos con grupos ilegales, que ha demostrado su compromiso con hacer política honesta, con buscar votos por convicción y no por miedo.
Además, todos son representantes de la agenda básica de Fajardo: la formúla del “quita y pone”.
Compromiso ciudadano identificó que los dos grandes problemas de Colombia (violencia y desigualdad) están íntimamente ligados, y que mientras uno persista, el otro seguirá. La propuesta para erradicar esta situación es una ataque en conjunto, un quita y pone: eliminamos la violencia y de inmediato intervenimos socialmente. La idea es llevar oportunidades (representadas en educación, integración) a los lugares donde la violencia ha borrado toda señal de esperanza. Bombardeemos el país con emprendimiento, con la posibilidad de mejorar, con una apuesta por las personas, no por las armas.
Porque el principal problema de la guerra es que hay personas que salen del conflicto, pero también hay personas que entran a diario. Y esa puerta ha sido descuidada, esa puerta debe ser bloqueada, y la forma de evitar que más personas entren es apostando por ellos, dandoles la oportunidad.
“Lo bello para lo más humilde” dice Fajardo, exponiendo la idea de que “la calidad de la educación empieza por la dignidad del espacio. Los niños más humildes deben tener la posibilidad de asistir a colegios tan buenos y tan bonitos como a los cuales asisten los niños de las familias con todos los privilegios”.
Lograr esa calidad requiere, por supuesto, de un manejo impecable de los recursos públicos. Hay alcaldes que cobran comisiones hasta del 30% por otorgar licitaciones para los grandes proyectos…eso tiene que acabar. ¿Y cómo sea acaba? Con un movimiento político que no le deba nada a nadie, que haya llegado al poder con votos de personas convencidas, no compradas.
Por eso es tan importante la labor de Compromiso ciudadano. Su campaña ha sido limpia, llena de pasión y ganas de trabajar, llena de ideas. Es una campaña que nació de cero y no recibió ayudas, no recogió votos de las maquinarias. Es una campaña que lo que tiene lo tiene porque se lo ha ganado con argumentos y con hechos.
Medellín pasó del miedo a la esperanza, Colombia también puede hacerlo.
Y esa transformación empieza mañana.
Yo los invito a que conozcan los candidatos del movimiento. Todos tienen en común un compromiso por la educación y por la honestidad, por la inversión en los colombianos, por la búsqueda de una Colombia más social, más para el colombiano común. Aquí encuentran las listas: SENADO CÁMARA
Por supuesto, lean las propuestas de Fajardo, y únanse a este movimiento. Tenemos que recuperar nuestro país, no hay tiempo para perder. No más división, no más violencia entre nosotros, todos estamos en el mismo bote, y todos tenemos que trabajar por una mejor Colombia.
Pueden conocer más acerca del proyecto en los siguientes enlaces:
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En mis recomendaciones personales, los invito a que conozcan a estos dos candidatos:
Nota: cabe la aclaración que este artículo nace de mi convicción con el movimiento. No he recibido dinero ni incentivos de ningún tipo para apoyar la campaña.







Mockinpott
marzo 18, 2010
Se te vuelan varios detalles. Fajardo no llevó a Medellín a la esperanza, como mencionas acá, deberías recordar que el realizó un pacto con Don Berna en esa ciudad, dejó operando grandes grupos delicuenciales que ya no pueden ser llamados paramilitares que azotan con la misma fuerza o mayor a esa ciudad. También estableció y apoyo varias ONGs lideradas por paras en su ciudad que terminaron por liderar todos los proyectos sociales. Hace poco escuché de alguien que trabaja en la planeación urbana de Medellín que la violencia es tan cotidiana que es descarada: se ve a la fuerza pública tratando con paramilitares en pleno día en sitios públicos, se intimidan y se violentan personas sin tapujos en cualquier momento. Contaba que incluso llegaron a asesinar a un niño por cruzar una calle y entrar en una zona controlada por paras.
Por otra parte, Fajardo se dedicó a realizar grandes obras de infraestructura en la ciudad, como planea hacerlo con el país si llegase a ser presidente, las cuales se realizaron con una cementera que es propiedad de su padre enriqueciendo a su propia familia. Fajardo tuvo (y tiene) un gran carisma mediático que logró censurando las críticas de su gobierno y presentando sus adelantos en cifras maquilladas y poco precisas.
La verdad, la última vez que un paisa (sin querer estigmatizar a los paisas) se presentó como la mejor alternativa independiente para la presidencia, querido por la población y con maravillosos resultados en su gobierno local, se eligió un presidente que cometió atropeyos desmedidos, torcidos monumentales y que casi no cede su poder…
jkrincon
marzo 19, 2010
Hola Mockinpott,
Antes de cualquier cosa, te agradezco por tomarte el tiempo de leer el artículo y de comentarlo. Te respondo un par de cosas:
Con respecto a lo de Don Berna y la violencia actual en Medellín, creo que Fajardo habló de eso mejor que yo, te remito al siguiente video:
Debo admitir que me agarras mal parado en el asunto de las ONGs y las licitaciones para las grandes obras de infraestructura, me gustaría que elaboraras más al respecto o me remitieras a lugares donde pueda encontrar información (¿qué tal un artículo en Censura al respecto?)
Para finalizar, me parece que es, cuando menos, injusto la comparación entre la trayectoria y los proyectos de Fajardo con los de aquel político que insinúas…desde el principio el otro político dama muestras de sus interesés, mientras que Fajardo tiene una plataforma social y unos hechos que lo respaldan.
Quedo pendiente.