Por Alejogalvis
Es impresionante ver la maleabilidad que tiene la intención del voto del pueblo colombiano. Hace casi dos meses el Presidente Uribe encabezaba las encuestas llevándole ventaja al que, para entonces, era segundo, el señor Petro. Hubo un factor determinante que hizo cambiar completamente el panorama político de la nación relacionado con la decisión de la Corte Constitucional, que le impide a nuestro mandatario actual ser elegido por un siguiente periodo.
Digamos que este cambio de opinión era absolutamente necesario, porque resultaría ilógico que Uribe siguiera a la cabeza de las encuestas, cuando ya no es posible que lo elijan. Comenzó entonces una carrera de campañas que el Señor Santos lideró desde el principio, con candidatos como Noemí, Vargas Lleras, Pardo, Petro y Fajardo siguiendo la lista. Ese era el panorama hasta hace unos cuantos días.
¿Qué pasó con el señor Petro, segundo cuando el Presidente Uribe estaba entre los candidatos? Pues cada vez ha ido disminuyendo su votación, a tal punto que, un par de “desconocidos” aparentemente del panorama político de cuyo nombre no me acuerdo, ya lograron pasarlo y lo dejaron muy cercano a ser colero de la encuesta publicada el día de ayer (16 de Abril) en algunos de los principales medios de comunicación del país. Así cambió la opinión de un país que hasta hace unas semanas veía a la Izquierda como la segunda opción en la Casa de Nariño.
Luego viene la señora Noemí, que dio una sorpresa cuando venció al candidato Arias en la puja por representar a su partido. Que siguió sorprendiendo cuando llegó a ser la segunda opción, luego de Santos, convirtiéndose en la primera mujer que logra llegar tan cerca de habitar el palacio presidencial, como mandataria, claro; pero ¿qué podrá hacerse con la opinión de un país que cambia todos los días por lo que se publica en los medios de comunicación?.

Sigue el reconocido pedagogo Mockus, bastante recordado por bajarse los “calzones” o como sus adeptos prefieren decirle, los pantalones (que al final resultan ser, para la vergüenza nacional, la misma cosa) en pleno auditorio de la Universidad Nacional (Por Dios, esa es la pedagogía que necesita este País), o mejor aun, por vaciarle el contenido de un vaso con agua al señor Serpa por todo su rostro, personaje del que prefiero no hablar. Independientemente de que Serpa se lo merezca o no, que bajeza la de aquel que utiliza esos métodos para llegar a un fin, cualquiera que este sea.
Pero bueno, a este señor le ha sonreído el electorado, no lo afirmo yo, sino los resultados de la encuesta. A Mockus “le falta mucha tela pa’l moño” de gobernante, y mucho más si se habla de nuestro país, bastante agobiado por los falsos positivos, por los grupos terroristas en nuestras montañas, por el golpeado sistema de salud, por los medios de comunicación amarillistas que nos vemos casi obligados a ver, por el circo que se posó en nuestro Congreso, por respeto a los lectores, mejor no sigo la lista.
Las administraciones del ex-alcalde de Bogotá son reconocidas por la labor pedagógica que el señor hizo en la Capital, pero lo que hizo con las manos lo tumbó con los pies. Sr. Mockus, como gran intelectual, dedíquese a pensar, a hacer sus niñerías, pero no pretenda tomar los rumbos de este país. Qué lástima que el pasado no le perdone a nadie.
Lo más triste es ver la degradación de unos ideales políticos, que faltan y bastante en esta nación. Lo digo porque ahora es muy común ver gente que iba por Petro y por otros candidatos, y que ahora se la pasan mandando girasoles por correo electrónico y redes sociales para invitar a votar por el candidato de la opción verde, porque quieren ver las ideas Uribistas por fuera, cuando todos los candidatos basan su candidatura en la SEGURIDAD DEMOCRÁTICA.
El señor Fajardo debería estar en el Congreso porque en las últimas semanas ha quedado igualito a sus integrantes: como un payaso. Primero convocó a los tres tenores para conformar el partido Opción Verde, luego se separa de ellos, quién sabe por qué. Comienza su candidatura viajando por el país, haciendo algo así como mini-consejos comunales, idea que me suena de otra persona… Fracasa absolutamente en las elecciones de Congreso, quedándose prácticamente por fuera del mismo, qué lástima, porque allí es que debiera estar. Luego sale ante los medios de comunicación, más exactamente en este programa de entrevistas que pasan los fines de semana por RCN, dirigido por Clara Elvira Ospina, en el marco de los juegos Panamericanos que se llevaron a cabo en Medellín hace algunas semanas, diciendo que generar una alianza con la gente del partido verde era algo que iba contra sus principios, razón por la que se había separado de ellos, y que por eso es que tenía las puertas cerradas a los tres tenores en su partido. Mírenlo dónde está montado ahora. No haré más comentarios sobre el tema.
En fin, cómo no vamos a tener un criterio cambiante, si hace unos días unos iban por Fajardo, otros por Petro, otros por Noemí, otros por Santos y ahora, cuando ven que Mockus sube en las encuestas cambian muchos a las filas del pedagogo. Que bueno que en este país haya libertad de expresión y se pueda votar por el candidato que se quiera, pero sería bueno que como electores aprendamos a ser coherentes a la hora de ejercer nuestro derecho al voto, y no cambiemos de decisión por el resultado de cada nueva encuesta que se publique, en esta cambiante maraca que es Colombia.





Stone
abril 24, 2010
Creo sinceramente que los resultados durante las dos alcaldías del señor Mockus son bastante dicientes incluso reconocidas por el señor presidente Alvaro Uribe quien al igual que los electores actuales como usted muy bien dice, se ha cambiado de bando, e imitando al periodismo amarillista, no hace más que tratar de desprestigiarlo. Con toda la pasión del caso, que vergüenza, para ganar en unas elecciones no se hace criticando, se hace mostrando fuerza en las propuestas que se tienen.
Innegablemente acepto que la situación de conflicto que afronta el país es bastante complicada. Sin embargo no deja de envargarme una duda. ¿Quien dijo que la democracia involucra armas? o ¿Falsos positivos? o mejor aún, el hermoso postulado de la seguridad democrática de atacar y debilitar a la guerrilla de las Farc para poder entrar en un dialogo en el que no se “ceda terreno”. Disto mucho de pensar que esta opción generará la cacareada paz que este país está clamando desde hace muchos años.
Personalmente creo que hace falta precisar muchas cosas, son HECHOS, NO encuestas.
Andrés Páramo
abril 19, 2010
¿Qué hizo Mockus con las manos que borró con los pies? A mí todavía me asombra que después de haber tenido unas alcaldías exitosas, haber creado conciencia y haber partido de la honradez, de donde nadie parte, le sigan diciendo que se devuelva a las aulas. De verdad no le veo sentido, explíquemelo.
Jkrincon
abril 18, 2010
Yo creo que hay que hacer un par de precisiones, ya que su artículo las deja muy en el aire.
1. El problema esque cuando los tres alcaldes de Bogotá estaban aún aliados con Sergio Fajardo, la desorganización de los ahora verdes era palpable, al punto de que no pensaban escoger candidato presidencial a través de consulta sino básandose en una encuesta. Como Fajardo tenía 700.000 firmas y había llevado una campaña monumental, el no estaba de acuerdo con cambiar su estrategia y regirse por una encuesta. Por eso fue que se salió, si la consulta hubiese estado sobre la mesa, las cosas hubiesen sido distintas. No hay que olvidar el contexto en el cual sucedieron las cosas.
2. Su elección de ir “sólo”, o mejor, de montar un movimiento nuevo era para garantizar la limpieza en su campaña, empezar de cero bajo la idea de que los medios importan. No es cuestión de ego, sino de unión a principios.
3. Lo que Fajardo dijo en la entrevista de RCN esque una unión por el simple hecho de unirse iba contra sus principios, que no podían presentarse alianzas por calculo político, y que a menos de poder encontrar un acuerdo programático que unificara ambas campañas -que efectivamente sucedió- no se iba a hacer una alianza.
Siento mucho resentimiento en sus palabra, Alejandro. Y si bien estoy de acuerdo con el punto de que hay muchas personas que se cambian de partido y de candidato por el simple poder de las encuestas, me parece que su diatriba contra Mockus y Fajardo está muy pobre en argumentos.
Juancho H.
abril 18, 2010
¿Debe acaso uno deducir de su escrito que es más fácil perdonar (o respetar, que para el caso es lo mismo) a candidatos que fueron guerrilleros o que apoyaron los falsos positivos que a uno que se bajó los pantalones en público?
Es muy respetable su posición, por supuesto. Yo sí votaré por Mockus; lo hice en la consulta y lo haré de nuevo el día de las elecciones, y espero sinceramente que gane, porque este país precisa más educación, y no más personas que repiten como cotorras que lo que hace falta es más bala.
Genaro Celia
abril 18, 2010
Estimado señor.
Esa precisamente es la paradoja de la democracia. El gobierno de todos , pero ese “todos” no es siempre un conjunto uniforme de personas con mas o menos similares pensamientos y con una mediana coherencia como lo pide en su escrito. La democracia tiene dentro de si una contradiccion manifiesta ya que pretende ser una forma de gobierno en la cual participemos todos pero es un imposible que todos y cada uno tomemos parte efectica en la direccion de los destinos del estado y la administracion de la cosa publica. Por ello acudimos a la ficcion del “pueblo” o sociedad civil que es una masa informe , con disimiles intereses que NUNCA ES COHERENTE. Lo que pide es un imposible . No obstante lo anterior prefiero acudir a conseguir la preferencia de esa masa informe y veleidosa a cualquier forma de dictadura. Someterse a los designios de ese pueblo con extraños comoportamientos es la regla del juego y a ella debemos someternos .