Por Jkrincon
Estoy cansado de que nos estigmaticen y nos ofendan, a quienes vamos por Mockus, afirmando que hacemos parte de una moda y que no tenemos propuestas ni argumentos. Es triste que todos los candidatos hayan caído en el juego de despreciar y generalizar, simplificando el complejo mundo electoral.
De Juan Manuel Santos me lo esperaba, después de todo es una persona que ha demostrado cómo su obsesión por llegar a la presidencia lo mueve a utilizar cualquier medio para ser el nuevo residente del palacio. Que tristeza que haya quién cree en el discurso de un pícaro (en sus palabras) sin escrúpulos y sin respeto por la inteligencia de los colombianos. Lo mismo para el presidente que ha participado descaradamente en política. Lástima que aquí tenemos instituciones de papel y puestos otorgados por clientelismo.
Me entristece, sin embargo, ver como candidatos respetables se dejaron llevar por el mismo juego. Gustavo Petro, claramente ofendido por un descache de mi candidato -lo admito-, empezó a promover el “voto maduro” por él. ¿Eso en qué nos convierte a los demás? ¿en inmaduros? ¿de verdad?; Germán Vargas Lleras, y su cruzada contra el voto útil, es un intento desesperado por llamar la atención a una propuesta programática que es fuerte, pero que no debe ser vendida a costa del desprestigio del voto por los demás.
Mi voto es útil, pero no en la definición que da Lleras. Mi voto es útil porque servirá de capital para empezar a bombardear con oportunidades este país. A continuación me preparo a exponer mis argumentos para votar por Antanas Mockus, porque mi voto no es una moda, es una convicción fundada en propuestas que no sólo son serias, sino que son las mejores para dirigir nuestro país.
Seguridad democrática + legalidad democrática + bombas de oportunidades = ¡PAZ!
Hay dos problemas fundamentales en nuestro país: la violencia y la desigualdad. Ambos son puertas en nuestro conflicto armado. La puerta de salida ha sido fuertemente atacada por la seguridad democrática. Nuestra atención se ha centrado en sacar a guerrilleros del conflicto (muertos, capturados o desmovilizados) y hemos sido relativamente exitosos en esto (prueba de esto son los fuertes golpes a las FARC en los últimos años).
Sin embargo, ese foco de atención ha traído grandes problemas en las áreas que hemos descuidado. El costo de una guerra a muerte nos alejó de la inversión social, de crear instituciones verdaderamente fuertes, de atender seriamente el problema de los desplazados que dejábamos en el camino, de aplicar serias disposiciones en la salud, de invertir en educación.
Ese descuido generó desigualdad y actualmente tenemos un país que no brinda serias oportunidades a los que están más abajo. Y eso abre la otra puerta, la puerta de entrada al conflicto.
La guerrilla sigue viva porque se sigue nutriendo de personas que la ven como su única opción de supervivencia. Cuando no hay trabajo, cuando no hay educación de calidad accesible, cuando ni siquiera hay un sistema de salud que funcione, es muy difícil pedirle a las personas que están en la miseria, o que ven la miseria de cerca, que no tomen la vía del atajo y que no se unan a los grupos que tanto mal nos hacen. Para muchas personas, lástimosamente, la guerrilla es un trabajo más.
Es por eso que la propuesta de Mockus + Fajardo es el complemento perfecto a la seguridad democrática, es el empujón que nos falta para alcanzar la paz verdadera.
La propuesta consiste en continuar con las bondades de la seguridad democrática: fuerte inversión en la fuerza pública, fomentar la presencia del estado en todo nuestro territorio y alcanzar el monopolio de la fuerza (la idea de que sólo el estado puede hacer justicia), pero a esto sumarle una cultura de legalidad y, para lidiar con la puerta de entrada al conflicto, bombardear todo nuestro país con oportunidades.
Hablemos, primero, de las oportunidades. ¿Cuándo fue la última vez que invertimos en Colombia? ¿cuándo fue la última vez que invertimos en nuestra salud? ¿cuándo fue la última vez que invertimos en nuestra educación?
Si miramos la crisis en el sector salud, y el terrible problema con la calidad en la educación, podemos entender la sensación que existe entre muchos colombianos que sienten que su país no les da las oportunidades para desarrollarse, para vivir.
Por eso es necesario bombardear nuestro país con oportunidades, cerrar de una buena vez por todas la puerta de entrada al conflicto, que el país grite: colombiano, creemos en tí, le apostamos a tus oportunidades.
La inversión en nuestro país se centrará en el fomento a la ciencia, tecnología, innovación, educación y cultura. Varias de las propuesta para lograrlo son estas:
Primero, es tiempo de apostar por la educación.
La educación y el cambio de nuestros comportamientos son los fundamentos para construir entre todos una Colombia justa, pacífica, respetuosa de la ley y los derechos, innovadora, productiva y próspera. Con educación y cultura derrotaremos la ilegalidad, la corrupción, la pobreza, la desigualdad, la informalidad, la destrucción del medio ambiente y los desequilibrios regionales.

La propuesta es atender la educación primaria a tal punto que alcancemos a tener un cubrimiento del 90% de los niños, especialmente los pobres. Para combatir la desigualdad es necesario encargarnos de que los más desfavorecidos no se queden atrás por los obstáculos que les genera su condición de pobreza.
La idea no es sólo, sin embargo, ampliar la cobertura (que ha sido la principal preocupación del gobierno actual), sino mejorar la calidad. La candidatura de Mockus y Fajardo (dos profesores, por cierto) es respaldada por un enorme grupo de docentes y estudiosos de los sistemas educativos que prestaran su ayuda para mejorar la calidad de la educación básica pública. Entre los planes que existen, está el de dotar las escuelas con computadores, crear un sistema de capacitación continua a los docentes, la creación de un proyecto “no me retiro” a nivel nacional para reducir el número de deserciones escolares (“Los jóvenes de los estratos más pobres que permanezcan en la educación media, se esfuercen y se gradúen de bachilleres, tendrán apoyo financiero para su acceso a estudios técnicos, tecnológicos y universitarios.”), una reestructuración del SENA para que “opere dentro de los sistemas de evaluación de calidad del Ministerio de Educación Nacional”.
En la educación superior se pretende mejorar la calidad creando un sistema de fomento para que los profesores tengan maestrías y doctorados. Además, reformular la manera en que se enseña para que la educación esté más ligada a las necesidades del mercado laboral.
Para ir acorde a todo el proyecto de apostar por las oportunidades y por la educación, se propone la venta del 15% de las acciones de Ecopetrol para la creación del ministerio de ciencia y tecnología que tanto necesita nuestro país. Nuestro talento e ingenio es famoso a nivel mundial, sin embargo, Colombia no ha invertido cómo es debido para convertirnos en exportadores de tecnología. ¿Por qué conformarnos con ser un país que exporta materia prima? Las universidades del país, y los científicos colombianos, son apetecidos por las grades empresas a nivel mundial que buscan lo mejor de lo mejor, ahora imagínense si lo mejor de lo mejor se queda trabajando en Colombia.
La idea es invertir en desarrollo tecnológico, fomentar investigaciones en áreas como la biomédica, en la cual Colombia estaría a la vanguardia mundial. Por mucho tiempo hemos estado atrasados esperando a que las innovaciones lleguen de otros países. Le apostamos a que la innovación empiece en nuestro país.
Haremos los arreglos institucionales necesarios para darle al Estado una visión clara y ejecutar unas políticas efectivas de ciencia, tecnología e innovación, que coordinen la acción de todas las agencias del Estado y estimulen de manera sostenida la productividad y la competitividad, apoyen el programa de producción de bienes y servicios de alta tecnología, el desarrollo de empresas de alta tecnología y programas de investigación que articulan universidades, empresas y el Estado, y promuevan la innovación en el sector privado y mejorar su competitividad.
Es tiempo, además, de construir colegios de alta calidad en infraestructura. “Lo bello para lo más humilde” dice Fajardo, exponiendo la idea de que “la calidad de la educación empieza por la dignidad del espacio. Los niños más humildes deben tener la posibilidad de asistir a colegios tan buenos y tan bonitos como a los cuales asisten los niños de las familias con todos los privilegios”.
Un edificio más bonito no convierte a los estudiantes mejores académicamente, sin embargo, cuando una persona de escasos recursos llega a un colegio público grande, bien cuidado y de infraestructura hermosa, piensa “están invirtiendo en mí”. ¿Qué dirá la mamá del niño? ¡Empecemos a invertir en nuestros jóvenes!
Esta inversión en infraestructura no es sólo a nivel de colegios. En las grandes ciudades suele presentarse el fenómeno de que hay zonas que se marginan, lugares donde las personas no van porque es allí donde se generan los focos de violencia e inseguridad. ¿Cómo los combatimos? Bombardeamos esos lugares con oportunidades. Construimos bibliotecas, parques, recuperamos esa zona, llevamos presencia de la policía y fomentamos a que toda la ciudad se una, que no haya un sólo rincón de nuestras ciudades que no sea atractivo, que no sea accesible. Unidos podemos más, y esa unión empieza por el espacio público, por un país que no deja a nadie atrás.
Nuestra primera prioridad para que nuestras ciudades sean humanas será la seguridad, para hacer efectivo el derecho a vivir sin miedo. Sobre la base de nuestra experiencia, apoyaremos la labor de las autoridades municipales para reforzar el trabajo judicial y de policía en sus ciudades y mejorar los factores que propician una mayor seguridad: espacios públicos de calidad, limpios y ordenados; una excelente iluminación; que los vecinos se conozcan; que la gente use los espacios públicos y cumpla las normas de convivencia.
La fuerte inversión en la educación, emprender proyectos de infraestructura y el fomento por la innovación es la primera gran bomba de oportunidades que la propuesta verde trae consigo. Cuando nuestro sistema educativo se convierta en una alternativa seria mediante la cual se pueda acceder a un trabajo y a un mejor futuro, entonces la desigualdad empezará a ceder. Cuando el colombiano se vea frente a un país que apuesta por él, es mucho más probable que elija la cultura legal, la cultura de no causarle daño a nuestro país, que se eduque y confíe en las oportunidades que le brindamos.
Porque en últimas toda esta inversión es en las personas. Creemos en las personas, en la bondad, en la voluntad de cambio y de hacer las cosas bien, pero también sabemos que el cambio nace desde el Estado.
Por supuesto que esta apuesta por Colombia no puede dejar atrás el campo. Además de los incentivos para llevar la educación a los habitantes de las zonas rurales, se propone una fuerte inversión en dos aspectos: tecnificación de los medios de producción e infraestructura, y protección a las tierras de quienes las han perdido.
El problema de los desplazados no se puede solucionar en 30 años. Tiene que solucionarse ya, y para eso, se propone la distribución de las tierras en manos mal habidas, cumplimiento de las sentencias judiciales y un estudio serio acerca de este problema. Se fomentarán los proyectos de pequeños y medianos inversionistas, así como una distribución más equitativa de los subsidios: apoyo estatal para quién verdaderamente lo necesita.
Esto se hará a través de la imposición de impuestos a los grupos poblacionales más pudientes. Aumentar los impuestos de los inversionistas no es, como pretenden muchos, un atentado a la confianza y a la inversión extranjera. Si esos impuestos se ven reflejados (como sucederá en el gobierno de Antanas) en vías de comunicación mejor desarrolladas, en un campo más tecnificado y una integración mayor, Colombia será más atractiva para los inversionistas.
Como dice Mockus: es cuestión de seducción. Sí, cobraremos más, pero invertiremos más y esas inversiones se verán representadas.
Es necesario, entonces, integrar todo nuestro país. ¡No más licitaciones clientelistas! ¡No más contratos incumplidos! ¡No más plata desperdiciada! Con un gobierno honesto y que no le debe favores a nadie, las licitaciones se ganarán por meritocracia verdadera, y el gobierno Mockus pretende invertir en nuestra infraestructura vial. Nuestro país tiene que estar bien comunicado, es necesario aprovechar nuestras salidas al mar, es necesario aprovechar el ferrocarril, es necesario promover la doble calzada.
Con un país mejor comunicado, será más fácil garantizar la seguridad y el desarrollo económico.
Toda esta apuesta por nuestro país y por el desarrollo de nuestros medios de producción nos permitirá entrar a negociar Tratados de Libre Comercio que no impliquen sacrificar nuestros medios de producción internos. Alcanzaremos la competitividad a nivel internacional fortaleciendo nuestra industria.
Otro punto básico en la propuesta de bombardear el país con oportunidades es arreglar nuestro sistema de salud.
Debo, por supuesto, tocar el tema del millón de pesos de salario para los médicos generales. Fue un error de Mockus, una equivocación que ha sido reconocida, especialmente porque la propuesta de salud verde está “sobre la base de un diálogo con pacientes, médicos, enfermeras, hospitales, aseguradores, empresas y entidades de atención en salud, investigadores y entidades territoriales, para lograr un sistema integral, con capacidad real de coordinar los diferentes sectores que contribuyen en la prestación de los servicios, accesible a toda la población, de calidad, equitativo y oportuno, administrado en forma eficiente, bien dirigido y bien gerenciado”.
Se propone recuperar la figura del ministerio de salud para buscar la aplicación verdadera de la ley 100 (cuyo plan único de beneficios en salud no ha sido utilizado) y una actualización humana del servicio de salud. No se queden en una frase, un presidente no toma decisiones en 10 segundos, los invito a ver la propuesta completa en este [enlace].
Estos proyectos van íntimamente ligados a la gran propuesta de un país basado en la legalidad democrática.

Legalidad democrática es una apuesta (I)por nuestras instituciones y (II)por la cultura ciudadana.
¿Quién cree en la fiscalía? ¿en la procuraduría? ¿en el DAS? Los escándalos de corrupción han manchado el nombre de todo el estado, y de sus instituciones. Es difícil obedecer cuando no se cree en las fuerzas de poder. Por eso, es necesario recuperar esa confianza, limpiar todas las instituciones y fomentar una institucionalización basada en el mérito, la honestidad, y el verdadero trabajo por el bienestar público. La justicia empieza por empleados públicos verdaderamente comprometidos.
Reforzaremos la presencia del Estado en todo el territorio nacional, no sólo con la Fuerza Pública, sino con un sistema de justicia que cuente con fiscales y jueces idóneos e insobornables, reconocidos y respaldados por la comunidad, con el propósito de crear un ambiente de seguridad y bienestar que permita generar desarrollo y abrir las puertas a las oportunidades legítimas.
Esto va, por supuesto, unido a la inversión en la cultura ciudadana, que es la fuerte apuesta por el individuo, por la voluntad de cambio y honestidad.
Mockus entiende que la violencia nace en nosotros. La violencia se perpetua cuando somos groseros, cuando no respetamos las leyes de tránsito, cuando ofendemos a alguien en la calle, cuando no cuidamos los espacios públicos y botamos la basura donde se nos venga en gana. Esto luego evoluciona a recibir un soborno, a ayudar a alguien con un puestico, a mover palancas, a pedir que muevan palancas por nosotros, a robar un poco, a robar mucho.
¿Cómo queremos que sea nuestra sociedad? Esa es la pregunta que plantea Mockus. La cultura ciudadana se construye con educación, con simbolismos, con marchas, con la colaboración de todos. Con el desarme ciudadano, con cuidar nuestros espacios.
De nada sirve la construcción de parques si no los cuidamos. De nada sirve limpiar la corrupción estatal si nosotros robamos en el ámbito privado.
La propuesta de Mockus va a eso, empezando por el ejemplo.
¿Y cómo se da el ejemplo? Argumento va, argumento viene, respeto por el otro. Muchas personas se han quejado por que Mockus se ha rectificado en varias ocasiones, sin embargo, eso es lo más coherente que puede hacer. Es el claro ejemplo de que es una persona que no se guía por el orgullo, sino por los argumentos, por el debate. Cuando se equivoca, y se le demuestra equivocado, cede y da la razón. ¡Imagínense eso! ¡Un político que admite sus errores!
Lo mismo sucedió con el problema de Chávez. Hay quienes critican a Antanas por profesar su admiración al presidente vecino. Para empezar, él no dijo que admiraba a Chávez, sino que admiraba al pueblo venezolano por elegir democráticamente a su presidente. Y decide no meterse en asuntos internos. ¿Es eso tan malo? ¿no nos quejamos constantemente de que Chávez se mete en nuestros asuntos? ¿por qué deberíamos nosotros meternos en los de él? La admiración de Mockus es señal de respeto por los otros países, es señal de una política internacional que va a normalizar nuestras relaciones con otros países. ¡Y cómo lo necesita la frontera!
Ahora, imagínense un país donde la fuerza pública es apoyada y respetada por la ciudadanía, donde el pobre tiene todas las oportunidades de crecer, donde toda Colombia está unida en la búsqueda de la verdadera prosperidad, una prosperidad para todos, una prosperidad construida a través del principio de que la unión hace la fuerza.
En Bogotá se logró.
Durante los tres años de su última alcaldía, 2.445 personas menos murieron por causas violentas en la ciudad. Cuando Mockus asumió su primera alcaldia redujo la tasa de homicidios de 82,1 por cien mil habitantes, a 64,9. Y cuando acabó la segunda alcaldía en 2003, después de un período intermedio de su compañero Enrique Peñalosa, la tasa bajó a 23,4 homicios por cien mil habitantes.
Mockus logró esta disminución récord, que no ha sido alcanzada por Uribe ni en sus mejores momentos, con una política pública que combinó las acciones simbólicas de las que se burla Arias con otras medidas más convencionales, que de hecho fueron replicadas luego por la administración de Álvaro Uribe.
Ahora es el turno de todo el país. Mockus está rodeado de mentes genuinamente brillantes que están trabajando por el bien del país. Los invito a ver la propuesta programática de justicia, por ejemplo, para que vean como funciona la formulación de propuestas en nuestra campaña.
Estas propuestas crecen, y seguirán creciendo, incluso cuando lleguemos a la presidencia. Porque así es como debe ser. Nuestro presidente debe estar abierto al diálogo, a mejorar las propuestas, a darle voz y participación a todos los sectores. Polarizados hemos hecho algunas cosas, pero es tiempo de que juntos construyamos el país que queremos.
Mi voto es por una política que respeta nuestra Constitución, que respeta nuestra dignidad, que respeta la verdad, que invierte en nuestra innovación. Piénsalo. Vota por Antanas Mockus.
Es la hora de elevar nuestras voces para impulsar un cambio cultural y educativo en el país. Este momento nos pertenece y debemos hacerlo sentir en todos los rincones de nuestra geografía. Nos dicen que no podremos alcanzar estos objetivos, y respondemos que unidos estamos construyendo la posibilidad de cambiar la historia política de Colombia. Nos piden ser realistas y que renunciemos a estos sueños, y nosotros le exigimos al país no solo las ganas, sino la voluntad de soñar.
Todas las fotografías pertenecen a la campaña de Antanas Mockus.





henry martinez
junio 18, 2010
claro, lo mas importante es combatir la ignorancia en nuestro entorno mas cercano: nuestra familia, los rumores de desprestigio aumentan porque la gente solo los repite sin ningun fundamento. empecemos en casa.
LUIS
junio 17, 2010
pienso que el artículo es muy bueno aunque yo siempre he apoyado a MOCKUS porque he visto en sus propuestas la puerta de un mejor futuro para COLOMBIA….
¡¡¡…VAMOS TODOS POR MOCKUS…!!! PIENSA Y VOTA BIEN…
MARTA G.
junio 10, 2010
!!!QUEREMOS EL CAMBIO!!!!A VOTAR POR MOCKUS.. PARA TENER UN RESPIRO!!!
yenly
junio 3, 2010
Estoy totalmente convencida de MOKUS, pero Colombia no está preparada para tan solo entender lo que quiere él para nosotros. votaré por él las veces que sea necesario, así solo sea para demostrarle al pueblo Colombiano que el PARTIDO VERDE es el segundo en Colombia y que tan solo el con su formula presidencial FAJARDO serían las unicas personas que cambiarian esta Colombia , Acaso solo con armas se combare la guerrilla?
Jkrincon
junio 4, 2010
Debemos combatirla con oportunidades
yenly
junio 3, 2010
Es ahora o nunca, estoy convencida que si no elegimos ahora a ANTANAS estaremos sumergidos en el fondo de la pobreza, desigualdad, corrupcion, y lo que ustedes todos saben … sugiero a las personas que no votaron el 30 de mayo que lo hagan el 20 de junio, de lo contrario demostramos ante todo el mundo que no estamos preparados para recibir una eminencia como ANTANAS sencillamente somos unos mas del monton, que nos dejamos convencer por los politiqueros de siempre y no queremos un cambio radical para que por fin veamos un pais nuevo, un pais con esperanzas para nuestros hijos. por favor despierten de ese letargo en que nos encontramos, dense cuenta que la clase burocrata por fin logro lo que quería, que la mayoria de la gente fuera bruta y esos son los que ahora siguen votando por la corrupcion, no se dan cuenta que eso es lo que se han propuesto los gobiernos de siempre que la gente no se eduque no salga adelante para que no vean la realidad de Colombia, y ahora lo estamos viendo, solo la gente inteligente votamos por MOKUS, y esos somos muy pocos. Abran esos ojos y dense cuenta que es la única oportunidad que tenemos para que el pueblo colombiano salga de esa ruina y pestilencia en que nos han tenido durante tantos años los gobiernos de derecha.
Nicolás Castro Plested
junio 2, 2010
“Los explotados no suelen necesitar que les expliquen las leyes de la explotación. Porque no es la incomprensión del estado de cosas existente lo que alimenta la sumisión, sino la ausencia del sentimiento positivo de una capacidad de transformación”. – Jacques Rancière
Sera tal vez porque me sobrecoge el verdadero origen de la imposibilidad de un cambio en Colombia, que no se corresponde a mi ver con los ítems que usted enumera, y que me parece además, mucho más simple y a la vez mucho más compleja dentro de su cruda puntualidad, o será porque estudie Artes y a mi ya la mirada me cambio y me siento completamente incapacitado para creer en este tipo de discursos, pero eso mismo, su discurso me suena a más de lo mismo, bien estructurado, bien escrito, pero sigue siendo, más de lo mismo, ¿Qué lo aplican? ¿Qué logran ponerlo en práctica? (Lo que sería la diferencia con Santos y toda esa generación de mafiosos) para mi, total… Más de lo mismo, vamos a seguir jodidos, porque todo esto se sostiene sobre una tendencia política que necesariamente exige una clase explotada, y hombre, aborrezco el comunismo así que para allá no voy, hay planteamientos distintos, y mucho más interesantes, si uno se arriesga a salirse de la misma línea que trazan todos… porque de verdad, estoy mamado de leer más de lo mismo, y no lo digo con ánimo ofensivo, sino como una invitación a que, si acaso le suena, piense que estas tendencias económicas, políticas y demás, fracasaron y fracasaran, es decir, la estructura, en su totalidad, el sistema, esta jodido… (Porque usted tiene ideas buenas, cosas que pueden funcionar, pero dentro de un marco que conducirá todo necesariamente al fracaso, en términos de lo que será Colombia en su totalidad bajo un gobierno con estos planteamientos, que, aunque no será tan abismalmente miserable como lo es ahora, de igual forma, continuara sufriendo de violencia, pobreza, desigualdad y demás, porque de nuevo insisto, el planteamiento dentro de su marco general, está mal enfocado, mal dirigido… no quiero decir la palabra mágica porque suena gastada, pero para mí, esto es puro neoliberalismo, condenado desde el principio a no cumplir sus promesas jamás)
No sé, no intente ponerle remaches a una estructura que sencillamente está podrida desde su interior. Creo que usted tendrá un futuro dentro de este sistema, y lograra cosas, pero al final, desgraciadamente, podría encontrarse con que no sirvió de nada, y que las cosas, si usted mantiene esta mirada, le parecerán inexplicablemente ineficaces…
Yo se lo dije a Felix, jugando el juego de ellos, NUNCA, van a cambiar las cosas.
Jkrincon
junio 2, 2010
Hola Nicolás,
Gracias por tomarse el tiempo de leerme
Usted tiene razón en muchas cosas. Y estoy de acuerdo, porque yo no considero que las ideas aquí expuestas sean, en su totalidad, las más adecuadas.
Mi pensamiento político es bastante distinto.
Sin embargo, sí considero que es la mejor opción, por ahora.
Un abrazo, y sería maravilloso contar con sus palabras en esta página.
Nicolás Castro Plested
junio 2, 2010
Ah, me alegra ver que buena disposición hay en usted. Sabia que habia dos posibles respuestas frente a mi intervención y por fortuna pasó lo que casi nunca; Seguramente podremos hablar más adelante, y observar que es lo que se puede hacer en nuestro país. Tengo muy pocas esperanzas de que gane Mockus, y aunque en el primer mensaje parece que no, si deseo que gane el. Habia observado que tiene este espacio hasta hace algun tiempo, y me parece un gran logro. Mis más sinceras felicitaciones por haber conseguido concretar una plataforma como esta, cosas así son las que necesita el país.
elena
junio 1, 2010
hola , me parecio tan bueno tu articulo, que te escribo pra preguntarte si es posible que uutilize unos fragmentos de tu ensayo para publicidad, en la campana que estoy haciendo aqui en new york, porfa respondeme cuando puedas, gracias, elenacedeno@gmail.com
Jkrincon
junio 2, 2010
¡Por supuesto! Siempre y cuando cites la fuente
ricardo báez
mayo 27, 2010
Está muy bueno, pienso lo mismo: Hasta que punto se justifican los medios c0n los fines, todos desprestigiando a Mockus, sacándolo de contexto y se armó el ToCoMoc que no se esperaba, de todos los partidos conocidos mayoritariamente.