Por Paola Ordóñez
Nuevamente escribo respecto de la no elección de Fiscal General de la Nación. Este tema, más que preocupada, me tiene completamente sorprendida. Es increíble que este tipo de cosas sucedan en una democracia y, más aún, que sucedan y nadie diga nada al respecto. Escasamente unos columnistas tratan el tema de vez en cuando, pero después de un año del mismo asunto todos nos hemos venido acostumbrando. Y ni hablar de la “opinión pública”, ese monstruo que por ocasiones es amnésico y deja pasar este tipo de cosas.
En mi anterior columna del tema, planteé que existía un problema jurídico difícil de resolver al momento en que hubiera cambio de presidente sin que se hubiera elegido al Fiscal. ¿Podría el nuevo presidente nombrar otra terna o no? fue mi pregunta. Ahora parece claro que eso es precisamente lo que va a suceder. Santos nombrará una nueva terna en un gesto de reconciliación del poder ejecutivo con el judicial, y la Corte elegirá. ¿Sería esta la solución correcta? La verdad creo que a pocos interesa si es o no el camino adecuado.
Estamos acostumbrados a que ese tipo de improvisaciones son necesarias, y las aceptamos llamándonos “prácticos”. Yo creo que no está bien, que la solución no es esperar el tiempo que sea necesario para que el Presidente o la Corte cedan y se resuelva el problema. O peor aún, esperar a que se elija y posesione un nuevo primer mandatario para salir del rollo. Creo que una posible solución es que un tercero dirimiera este tipo de conflictos entre los dos poderes, pero todas esas ideas siguen en las nubes. ¿Cómo es posible que el presidente que entra a gobernar para los siguiente 4 años –si es que su ambición no le exige otro período más- elija al señor Fiscal de la Nación, jefe del ente investigador y acusador? Suena extraño, ¿no? Permitir que yo postule a tres de mis amigos para semejante cargo, ¿acaso no me da algo de ventaja y seguridad? Yo pienso que sí, y el tema es alarmante.
Como dije cuando empecé a hacerle seguimiento a este tema: las cosas pasarán así, nadie dirá nada, todos jugaremos a hacernos los idiotas o los prácticos –lo que es peor-, y el señor Juan Manuel Santos presentará una terna que la Corte recibirá gustosamente y tendremos Fiscal de inmediato. Así son las cosas en Macondo, claro. Y después nos preguntamos por qué aquí las normas son un adorno muy bonito que hay que utilizar sólo de vez en cuando. Las cosas que vivimos como pueblo y como país no son gratuitas, y parte de esa responsabilidad cae en hombros de todos nosotros, así sea por omisión. Ojalá le paráramos tantas bolas a este tipo de situaciones como lo hacemos con el fútbol o las novelas de la noche. Qué tristeza.
Columnas antiguas de Paola sobre la elección de fiscal: Parte I, Parte II, Parte III
Fotografía: Uso justo, tomada de Santos Presidente





Kenny
julio 28, 2010
Creo -al menos así lo entiendo yo- estar de acuerdo en cierta parte con su opinión, Paola, y es, principalmente, en que a este problema que tenemos no se le ha dado la suficiente importancia que tiene, ¿pero en dónde? ¿en los medios? Bueno, es cierto, algunos medios impresos o digitales le dan importancia una o dos veces a la semana, dando información u opinión cuando sucede algo o se reúnen a mamar gallo los magistrados, porque pareciera que a eso es que asisten; ni sí ni no, ni lo uno ni lo otro, así estas dos situaciones no sean las más provechosas para la justicia, nos dejan en una peor: en ascuas, como diría Tola o Maruja, nos dejan sin fiscal.
¿A quién más le pedimos? ¿a los noticieros de televisión? De pronto a la menos sintonizada e independiente noticias UNO, que es a quien se le ven denuncias y opinión alguna entre todas las otras.
Convenir que un tercero sea quien dirimiera el conflicto que hay entre estos dos poderes es una buena y sana idea ¿quién o quienes? ¿el congreso?, sería muy ingenuo después de ver cómo quedó conformado; ¿ la CC?, creo que de ser así habría un revolcón igual o mayor al actual, y no es factible -me corrigen si me equivoco, por favor- pues estas no son sus competencias y generar esta en especial sería algo improbable.
Creo que lo que ha faltado en esto caso es que las universidades, las facultades de Derecho, los estudiantes y los académicos, expertos en estos temas, deben ser los que de alguna manera ingeniosa pongan en el ojo del huracán la crítica situación que nos deja a nosotros, los sometidos a la justicia, en medio de una lucha de gigantes con egos inflados a punta del cliché “es la justicia del pueblo lo que está en juego”.
Y respecto a que si Santos gira uno, dos o una nueva terna, para que de ahí salga el fiscal de los próximos cuatro años, no es nada diferente a lo que pretende hacer Uribe; escoger un fiscal que tape los huecos por un tiempo y así sean olvidados y refundidos todos los escándalos que deja en remojo él mismo.
Aunque, quién quita que se siga desviando, como lo ha venido haciendo -por conveniencia o por jugarreta política- del mesías que nos deja y del cuál fue discípulo, y gire una terna lo más sensata posible, dentro de lo que cabe esta palabra, subrayo. No es muy descabellada la idea ¿o si?. Al menos no como esa de dejar a la Fiscalía en manos del ejecutivo, que da más tela para cortar.
El tema es tan trascendental, creo yo, como la elección presidencial. A diferencia que respecto al fiscal nos tienen en el limbo.
Jkrincon
julio 27, 2010
Totalmente de acuerdo, Pao.
Es un tema que debe ser tratado a profundidad, y una verdadera solución debe encontrarse. Lástima que no exista el espacio para ese tipo de discusiones.
paordoneza
julio 28, 2010
Este es el espacio… al menos un comienzo. Cuando quieras lo discutimos entre los escritores y lectores de este blog. Saldrái más de una buena idea.
mlituma
julio 27, 2010
Los problemas de Macondo son generales en Latinoamérica aca en Ecuador las cosas no son tan distintas, creo que con el agravante que nuestro ejecutivo cree en el Socialismo del Siglo XXI para el pueblo pero las prácticas más corruptas de lo que denominan la vieja partidocracia para sus allegados.
Infórmese de nuestro Ministro de Deportes que con sus colaboradores se comieron cheques de coimas y ya están libres, la del ministro que fue filmado haciendo una transacción ilícita en la cual se beneficiaba a una aseguradora venezolana jugando con la noticia de un un default por parte de Ecuador y que se hizo nada.
De un fiscal de la nación que los mismos gobiernistas lo querían sacar pero el presidente dijo que NO ya que es su compadre.
Eso es un pequeño repaso de las barbaridades. Pero no solamente debemos quejarnos sino tratar en nuestra medida de generar un cambio ese granito de arena que producirá una reacción.
Michel