De diferencias necesarias
Inevitablemente el que piensa diferente incomoda, porque nos saca de la tranquilidad de la convicción propia y comienza a atacarnos, con o sin argumentos, obligándonos a emprender la búsqueda del argumento propio, de la terqueza o de la violencia, quizás. Sin embargo, solo esa incomodidad nos lleva a evolucionar social, intelectual y políticamente.





junio 21, 2010 porescritoresinvitados
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