Atrévete-te-te
No me ofendería en lo absoluto que hayan curas homosexuales, transexuales, travestidos; tampoco que desde ese centro de poder económico global, ubicado en Ciudad del Vaticano, se acepten a las mujeres como predicadoras del mensaje, y que estas sean lesbianas o bisexuales. Nada de esto me haría abrir los ojos de sorpresa. Por el contrario, celebraría ese retrógrado avance. Pues de igual forma, según sus palabras, todos somos hijos de dios creados a su imagen y semejanza; y todos tenemos derecho a hacerlo si decidimos en algún momento estudiar Teología.





julio 25, 2010 porescritoresinvitados
4